El sueño de volver a conectar Mendoza y Chile por tren volvió a aparecer en la agenda pública, pero esta vez bajo la forma de un megaproyecto privado de escala regional.
La iniciativa, impulsada por la empresa chilena Beler S.A. junto a la firma singapurense International Nusantara Investment Pte., propone una inversión estimada de US$9.600 millones para desarrollar un corredor bioceánico que una Mendoza con la Región de Valparaíso, combinando infraestructura ferroviaria, portuaria, logística y energética.

El proyecto fue difundido en los últimos días por medios chilenos y argentinos, generando entusiasmo en redes sociales por la posibilidad de recuperar una conexión ferroviaria histórica entre ambos países. Sin embargo, no se trata de una obra ya aprobada ni de un tren que esté próximo a funcionar, sino de una propuesta privada que aún debe pasar por evaluaciones, permisos, coordinación binacional y definiciones técnicas.
Según informó BioBioChile, el plan contempla un túnel ferroviario de 54 kilómetros entre Uspallata, en Argentina, y Los Andes, en Chile. La idea sería contar con una conexión capaz de atravesar la cordillera sin depender de los cierres invernales que suelen afectar al paso Cristo Redentor.
La propuesta también considera una doble vía electrificada de 420 kilómetros, un centro modal de cargas en Longotoma y un puerto submarino de aguas profundas en la comuna de La Ligua, pensado principalmente para el transporte de granos y productos provenientes de Argentina, Brasil y otros países sudamericanos hacia mercados del Asia-Pacífico.
Uno de los puntos clave del proyecto es su eventual tramitación bajo el Tratado de Maipú, acuerdo de integración entre Chile y Argentina que podría facilitar la coordinación binacional. Meganoticias informó que el consorcio solicitó al Ministerio de Relaciones Exteriores activar ese marco para avanzar en los procesos administrativos.

El antecedente histórico no es menor. El Ferrocarril Trasandino Los Andes-Mendoza fue inaugurado en 1910 y dejó de operar en 1984, después de décadas de transporte de pasajeros y carga entre ambos países. Desde entonces, distintos proyectos han intentado recuperar la conexión, sin que hasta ahora se haya concretado una reactivación definitiva.
Los impulsores del nuevo corredor sostienen que la obra permitiría fortalecer la salida de productos sudamericanos hacia el Pacífico y competir con otras rutas logísticas de la región. El medio Los Andes de Mendoza detalló que el proyecto apunta a transformar a Chile en una puerta de salida para exportaciones agrícolas provenientes de Argentina, Brasil y otros mercados regionales.
Pero todavía hay varias preguntas abiertas: financiamiento real, permisos ambientales, expropiaciones, trazado definitivo, impacto territorial, coordinación entre gobiernos y viabilidad de ejecutar una obra de esa magnitud en los plazos que se han mencionado públicamente.
Mapa: Fernando Martello / Wikimedia Commons.