Este sábado 4 de abril se realiza el cambio al horario de invierno en gran parte de Chile. Más allá de mover el reloj, especialistas recomiendan ajustar desde ya los hábitos de sueño, pantallas y comidas para reducir el impacto en el descanso.
El cambio de hora de este fin de semana marcará el inicio del horario de invierno en gran parte del país. De acuerdo con información oficial del Gobierno, la modificación se realizará durante la noche del sábado 4 de abril, cuando los relojes deberán atrasarse una hora.
Aunque para muchas personas se trata solo de un ajuste menor, el cambio puede alterar el descanso, el ánimo y la concentración en los días siguientes, especialmente en niños, adolescentes, personas mayores y quienes ya tienen dificultades para dormir. Frente a eso, la Sociedad Chilena de Medicina del Sueño insiste en reforzar medidas de higiene del sueño antes y después del cambio de horario.
Entre sus recomendaciones, SOCHIMES plantea mantener un horario regular para levantarse y acostarse, evitando que se aleje demasiado de la rutina habitual. También sugiere no dormir siesta, mantener horarios estables en las comidas y evitar bebidas estimulantes como café, bebidas cola, energéticas o alcohol en la tarde.
La entidad también llama a limitar la exposición a pantallas en las dos horas previas a dormir, especialmente en personas con problemas de sueño, y a privilegiar actividades relajantes durante la noche. Junto con eso, recomienda realizar actividad física en horarios regulares, idealmente durante la mañana o al inicio de la tarde.
En la práctica, el consejo es simple: no esperar al último minuto para “acostumbrarse”, sino ordenar la rutina desde ahora. En días donde el sueño ya suele verse afectado por estrés, trabajo o uso excesivo del celular, el cambio de hora puede profundizar ese desajuste si no se toman medidas básicas. Esa es justamente la advertencia que la sociedad científica ha repetido en años anteriores frente a los cambios de horario.
Recomendaciones rápidas
- Mantener horarios regulares para dormir y despertar.
- Evitar siestas.
- No consumir café, bebidas cola, energéticas o alcohol en la tarde.
- Reducir pantallas antes de acostarse.
- Mantener actividad física en horarios regulares.