Metro de Santiago avanza en uno de los planes de expansión más importantes de infraestructura pública del país, con una hoja de ruta que proyecta una red de 11 líneas, 231 kilómetros, 199 estaciones y 31 combinaciones hacia 2034.
Según informó Diario Financiero, el plan fue abordado durante el tercer Seminario de Innovaciones Ferroviarias organizado por Metro, instancia en la que participaron representantes de empresas nacionales e internacionales vinculadas a tecnología, construcción, transporte e innovación ferroviaria.
El nuevo presidente de Metro, Patricio Rey Sommer, señaló que la empresa está explorando nuevas posibilidades para el futuro, aunque aclaró que todavía se trata de ideas en evaluación. Entre ellas mencionó eventuales extensiones de líneas y posibles integraciones con concesiones del Ministerio de Obras Públicas.
La expansión considera una inversión superior a US$8.000 millones en cuatro nuevas líneas (7, 8, 9 y A), además de la extensión de Línea 6. A eso se suman otros US$1.300 millones destinados a modernización de la red, incluyendo la instalación progresiva de puertas de andén en toda la Línea 1 hacia 2028.
Nuevas líneas y tren al aeropuerto
Uno de los proyectos más avanzados es la Línea 7, que unirá Vitacura con Renca y contempla una inversión de US$2.750 millones. De acuerdo con Diario Financiero, la obra registra un 42% de avance físico y un 68% de sus túneles excavados. Su puesta en servicio se mantiene proyectada para 2028.
La extensión de Línea 6 al poniente, en tanto, presenta un 46% de avance físico y un 50% de sus túneles excavados, con apertura prevista para 2027.
La Línea 9, que conectará Santiago Centro con Puente Alto y Bajos de Mena, contará con 19 estaciones. Según explicó Metro en la instancia antes mencionada, el proyecto lleva un 3,7% de avance físico y su entrada en operación se proyecta por etapas: 2030, 2032 y 2033.
En paralelo, la Línea 8, que unirá Providencia con Puente Alto, se mantiene en etapa de ingeniería y considera una inversión de US$2.116 millones, con horizonte hacia 2033.
El proyecto más simbólico es la Línea A, que conectará la red de Metro con el Aeropuerto de Santiago. Según Diario Financiero, la iniciativa contempla una inversión de US$365 millones, 21 coches y entrada en operación para 2032.
Metro evalúa que este trazado tenga una tarifa separada del resto del sistema y que su construcción se realice mediante un modelo de concesión. Patricio Rey señaló que la empresa está iniciando estudios para definir un modelo de negocio que permita dejar encaminado el proyecto durante el actual periodo del directorio.
La idea de una conexión al aeropuerto ya había sido adelantada en 2025. Según La Tercera, el proyecto tendría cerca de 6,5 kilómetros y sería desarrollado por privados bajo un mecanismo en que Metro mantendría la operación del servicio.
Ingresos no tarifarios y desarrollo urbano
La expansión de Metro no solo implica nuevas estaciones o túneles. También abre una discusión sobre cómo la empresa puede generar ingresos adicionales y aprovechar activos vinculados a sus terrenos, estaciones e infraestructura.
De acuerdo con Diario Financiero, cerca de un 20% de los ingresos de Metro proviene actualmente de fuentes no tarifarias, como publicidad, negocios bancarios y valorización de inmuebles. La meta de la estatal es que esa proporción llegue al 40%.
En esa línea, Metro ha desarrollado instancias de innovación como “Demo Days”, desde donde surgieron alianzas para instalar lockers en estaciones junto a empresas como Kubi y Blue Express. Además, Patricio Rey adelantó que actualmente existen dos gimnasios Smart Fit en construcción en sitios remanentes de la empresa.
El movimiento muestra un cambio de escala: Metro no solo busca transportar pasajeros, sino también transformarse en una plataforma de servicios, comercio, conectividad y desarrollo urbano alrededor de sus estaciones.