Chile acumuló durante los primeros casi seis meses del gobierno de José Antonio Kast un récord de proyectos aprobados ambientalmente. Entre el 11 de marzo y el cierre de agosto, las iniciativas que obtuvieron una Resolución de Calificación Ambiental (RCA) favorable en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) declararon inversiones por US$32.923 millones.
La cifra es la más alta registrada para un período equivalente al inicio de una administración en, al menos, las últimas dos décadas. Según un estudio de la División de Estudios del Ministerio del Interior, citado por Pulso, el monto equivale a 4,2 veces lo aprobado durante el mismo período del segundo gobierno de Sebastián Piñera, 3,7 veces el registro de Gabriel Boric y 2,9 veces el de Michelle Bachelet II.
El resultado entrega una señal relevante para una economía que busca recuperar dinamismo a través de la inversión. Pero detrás del número récord existen diferencias importantes entre aprobar ambientalmente una iniciativa y que esos recursos terminen efectivamente invertidos en Chile.
También hay otra particularidad: buena parte de los US$32.923 millones se explica por un grupo reducido de megaproyectos que llevaba años recorriendo el sistema de evaluación ambiental.
Dos meses explican más del 80% del récord
Mayo y agosto fueron determinantes.
Solo durante mayo, el SEA calificó favorablemente 32 iniciativas por US$13.962 millones, el mayor monto aprobado en un mes desde que existen registros del sistema. Entre ellas estuvieron Aguas Marítimas, por US$5.000 millones; el Puerto Exterior de San Antonio, por US$4.000 millones; y la Línea 8 del Metro de Santiago, por US$1.899 millones.
Agosto volvió a concentrar otra cifra excepcional: alrededor de US$12.900 millones aprobados. El principal responsable fue HNH Energy, un proyecto para producir y exportar amoníaco verde desde Magallanes que contempla una inversión de US$11.000 millones, la mayor iniciativa que hasta ahora ha obtenido aprobación ambiental en la historia del SEIA.
Sumados, mayo y agosto representan cerca del 82% de todo el monto aprobado desde que comenzó el actual gobierno.
La concentración aumenta si se observan solamente tres proyectos: HNH Energy, Aguas Marítimas y el Puerto Exterior de San Antonio reúnen US$20.000 millones, equivalentes a aproximadamente el 61% de los US$32.923 millones registrados durante el período.
Se trata de una concentración que no elimina la relevancia del récord, pero sí ayuda a dimensionarlo: una parte sustantiva del resultado depende de la aprobación de unas pocas iniciativas de tamaño excepcional.
Megaproyectos que comenzaron su tramitación antes de Kast
Los tres proyectos que concentran buena parte del monto tampoco nacieron durante la actual administración.
El Puerto Exterior de San Antonio presentó su Estudio de Impacto Ambiental el 8 de mayo de 2020, durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera. Su evaluación se extendió posteriormente durante toda la administración de Gabriel Boric antes de recibir luz verde en mayo de este año.
En el caso de Aguas Marítimas, el proyecto fue presentado al SEIA el 1 de marzo de 2022 y admitido a trámite el 7 de marzo, apenas cuatro días antes del cambio de mando entre Piñera y Boric. La iniciativa contempla una planta desalinizadora y un sistema para transportar agua hacia Antofagasta, Sierra Gorda y Calama, con una inversión estimada en US$5.000 millones.
HNH Energy, en tanto, presentó su Estudio de Impacto Ambiental en julio de 2024, durante el gobierno de Boric. Fue admitido a tramitación el 31 de ese mes y obtuvo su aprobación poco más de dos años después.
Por ello, los US$32.923 millones no representan proyectos creados o atraídos íntegramente durante los primeros seis meses de Kast. Lo que registra el indicador es el monto declarado por las iniciativas que consiguieron su aprobación ambiental durante ese período, independientemente del momento en que comenzaron su evaluación.
La distinción resulta relevante al momento de atribuir responsabilidades políticas. Parte del récord corresponde a procesos iniciados y desarrollados durante gobiernos anteriores, aunque su resolución definitiva ocurrió bajo la administración actual.
Una aceleración que el Gobierno busca profundizar
Lo anterior tampoco significa que el actual Ejecutivo haya sido ajeno al mayor ritmo de resolución.
Ya durante sus primeros tres meses, entre el 11 de marzo y el 8 de junio, el SEA había aprobado 72 proyectos por US$16.010 millones, cifra que el Presidente Kast destacó durante una visita al organismo. El Gobierno ha situado la agilización de permisos y evaluaciones como uno de los componentes de su estrategia para reactivar la inversión.
El Comité de Ministros también incrementó su actividad. Hasta fines de agosto había sesionado diez veces bajo la actual administración y revisado 26 proyectos que involucran más de US$17.700 millones, según información del SEA.
A ello se suma la implementación de la Ley Marco de Autorizaciones Sectoriales y el trabajo de la Oficina de Autorizaciones Sectoriales e Inversión, que busca reducir tiempos, digitalizar procedimientos y coordinar a los distintos organismos encargados de entregar permisos.
El esfuerzo responde a uno de los problemas que han identificado sucesivos gobiernos: obtener una RCA no termina necesariamente con la tramitación administrativa de una inversión.
De hecho, el equipo económico ha identificado cientos de iniciativas que ya poseen aprobación ambiental pero todavía requieren autorizaciones sectoriales antes de avanzar hacia su construcción. En junio, el Gobierno trabajaba sobre una cartera cercana a 600 proyectos con RCA aprobada, detectando que 247 mantenían algún permiso sectorial pendiente.
Una RCA no equivale a US$33 mil millones ya invertidos
Ese punto resulta clave para interpretar el récord.
Una Resolución de Calificación Ambiental favorable certifica que una iniciativa cumple las exigencias ambientales necesarias para avanzar bajo las condiciones establecidas durante su evaluación. Pero no significa que la totalidad del monto declarado haya sido desembolsado ni garantiza que las obras comenzarán inmediatamente.
Después pueden quedar permisos sectoriales, decisiones corporativas, búsqueda de financiamiento, contratos y otras condiciones económicas antes de que un proyecto llegue a materializarse.
HNH Energy lo ejemplifica. Pese a obtener aprobación para una inversión estimada en US$11.000 millones, la empresa ha señalado que su eventual materialización también dependerá de factores externos. El proyecto contempla, si avanza según sus planes, comenzar su construcción en 2027 y llegar a producción comercial hacia 2030.
Es precisamente en esta etapa donde el récord ambiental tendrá que demostrar su impacto sobre la economía real.
El récord tampoco comenzó desde cero en 2026
La aceleración de las aprobaciones tiene además un antecedente inmediato.
El SEA cerró 2025 con US$41.530 millones en proyectos aprobados, el mayor monto para un año calendario desde que comenzaron los registros en 1993 y un aumento de 92% respecto de 2024. Energía concentró el 47,4% de ese total y minería cerca del 22%.
El organismo informó entonces que también había reducido entre 20% y 30% los tiempos de evaluación de grandes proyectos, como resultado de cambios administrativos y tecnológicos implementados durante los años anteriores.
En otras palabras, el aumento en las aprobaciones ambientales ya venía mostrando señales durante la administración anterior.
Aun así, la magnitud alcanzada este año destaca: en menos de seis meses de Kast, el monto aprobado ya equivale a aproximadamente 79% de todo el récord anual alcanzado durante 2025.
US$88 mil millones siguen esperando evaluación
La cartera que permanece dentro del sistema entrega otra señal sobre lo que podría ocurrir en los próximos años.
Al cierre de agosto había 361 proyectos en evaluación ambiental, que en conjunto declaraban inversiones potenciales por US$88.748 millones, según el estudio de Interior. Las iniciativas contabilizan hasta 171.598 empleos asociados: 118.250 durante sus etapas de construcción y 53.348 en operación.
Antofagasta concentra la mayor cartera, con US$28.494 millones, seguida por Magallanes con US$21.509 millones. A la vez, desde el inicio de la administración Kast habrían ingresado nuevas iniciativas al SEIA por otros US$38.300 millones.
Las cifras configuran una cartera de inversión considerable para una economía que durante los últimos años ha discutido persistentemente sobre crecimiento, productividad y tiempos de tramitación.
El primer indicador ya está sobre la mesa: US$32.923 millones consiguieron aprobación ambiental en menos de seis meses, una cifra sin precedentes para el comienzo de un gobierno.
El siguiente será más difícil de medir y, probablemente, más importante para la economía chilena: cuánto de ese monto termina saliendo de las planillas del SEIA para transformarse efectivamente en faenas, infraestructura, empleos y nueva capacidad productiva.
Prensa Presidencia.