Porcel TV ya superó los 100 mil suscriptores en YouTube, expandió su programación y comenzó a sumar empresarios a su propiedad. Pero el crecimiento tiene un costo: mantener funcionando el canal exige actualmente entre $70 millones y $80 millones mensuales y su controlador, Leonardo “Lalo” Prieto, reconoce que todavía sigue buscando financiamiento.
Esa necesidad ayuda a entender los movimientos que durante los últimos meses han transformado la propiedad de la compañía.
Según informó Pulso de La Tercera, cuatro nuevos accionistas ingresaron recientemente a Porcel TV SpA: el exministro Laurence Golborne; el empresario y exministro de Educación Juan Antonio Guzmán; Vipo S.A., sociedad ligada a la familia Arrigoni; y Miguel Iglesias Hurtubia, ejecutivo del sector energético que participó anteriormente en el equipo programático de Johannes Kaiser.
Cada uno posee cerca de un 4,7% de la compañía. Prieto, en tanto, continúa como controlador con aproximadamente el 52% de las acciones, una participación que hasta mayo alcanzaba el 72%.
Más que una simple incorporación de nombres conocidos, la apertura de la propiedad muestra el desafío que enfrenta el proyecto: convertir el crecimiento de audiencia en un negocio capaz de financiar una estructura que comienza a parecerse más a la de un canal de televisión que a la de un streaming tradicional.
Nuevos socios, pero no todo el dinero llegó a la empresa
Los cuatro inversionistas no entraron de la misma manera.
Golborne participa mediante Inversiones Río San Pedro; Guzmán lo hace a través de Inmobiliaria Gundemara; y la familia Arrigoni mediante Vipo S.A. Los tres adquirieron 50 mil acciones cada uno.
Entre mayo y esas operaciones no hubo un aumento de capital, por lo que, según reconstruyó La Tercera a partir de las escrituras societarias, esos inversionistas compraron títulos que ya estaban en manos de otros accionistas. Eso significa que el dinero de esas transacciones no necesariamente ingresó a la caja de Porcel TV.
El caso de Iglesias fue distinto. Su entrada se realizó mediante un aumento de capital y aportó alrededor de $92 millones a la sociedad por 50 mil nuevas acciones.
El precio pagado permite además hacer una aproximación al valor que los inversionistas están asignando al proyecto. Las acciones fueron colocadas a $1.854,72 cada una y Porcel TV quedó con 1.050.000 títulos emitidos. Aplicado al total de acciones, ese precio entrega una valorización implícita cercana a $1.947 millones.
La cifra no corresponde a una tasación oficial ni significa que la compañía pueda venderse actualmente por ese monto. Es una valorización hipotética derivada de la última operación de capital registrada.
Massiva, empresa dedicada a publicidad exterior y digital que ingresó anteriormente a la sociedad, conserva alrededor de 9,5%. Ricardo Larraín y Rodrigo Ferrari, dos de los socios fundadores, poseen cerca de 7,7% cada uno.
Para Prieto, sin embargo, las nuevas incorporaciones no cierran todavía el proceso. “Sigo buscando financiamiento”, señaló a La Tercera.
El costo de convertirse en canal
Porcel TV comenzó como un proyecto digital, pero su operación se ha ido alejando del modelo de bajo costo asociado históricamente a los contenidos de YouTube.
El canal cuenta hoy con más de 30 trabajadores y costos fijos que fluctúan entre $70 millones y $80 millones mensuales. Prieto había calculado anteriormente que necesitaría alrededor de $2 mil millones para mantener la operación durante dos años en un escenario sin ingresos.
Parte importante de esa estructura está asociada a la producción televisiva.
Diario Financiero reportó en agosto que el proyecto destinaba entre $70 millones y $75 millones mensuales a su funcionamiento y que solo el uso de estudios y dependencias de TVN implicaba un gasto de entre $14 millones y $16 millones al mes, dependiendo de los servicios adicionales utilizados.
CIPER había revelado previamente que Porcel TV suscribió el 1 de julio un contrato con TVN para utilizar un estudio, oficinas y estacionamientos. La estación pública decidió no revelar las condiciones económicas del acuerdo y sostuvo que sus contratos comerciales se celebran a valores de mercado. Prieto aseguró al medio que pagaba entre $16 millones y $17 millones mensuales y que previamente había cotizado otras instalaciones.
Hasta ahora no existen antecedentes públicos que permitan establecer que el contrato haya sido celebrado bajo condiciones irregulares o inferiores a las de mercado.
Mientras la estructura creció, la búsqueda de ingresos comenzó bastante después.
Prieto señaló esta semana que Porcel TV empezó a vender publicidad hace unas tres semanas y que ya cerró acuerdos con cinco marcas. La meta es alcanzar diez durante octubre. La monetización directa de su canal de YouTube comenzó todavía más recientemente, hace aproximadamente dos semanas, aunque la empresa no ha informado cuánto está generando por esa vía.
Audiencia primero, rentabilidad después
El crecimiento de Porcel TV ocurrió antes de que existiera un modelo comercial consolidado.
Actualmente el canal registra alrededor de 108 mil suscriptores en YouTube y Próceres, conducido por Pamela Le Roy y Gonzalo Feito, se transformó en uno de sus programas de mayor visibilidad. Prieto pretende ampliar durante octubre la parrilla hasta alcanzar aproximadamente diez horas diarias de programación.
El proyecto también comenzó a salir de YouTube. Desde agosto de 2025, Porcel TV está incorporado en Zapping como una señal disponible para los usuarios de la plataforma, ampliando su distribución más allá de las redes sociales.
La apuesta ahora consiste en comprobar si esa audiencia puede financiar la estructura que se construyó alrededor de ella.
Prieto espera alcanzar el break even operacional, el punto en que los ingresos cubren los costos del funcionamiento, entre diciembre de este año y marzo de 2027. Hasta entonces, los nuevos accionistas y futuras inyecciones de capital cumplen una función central: entregar tiempo para que publicidad, monetización digital y distribución comiencen a sostener el proyecto.
La entrada de Golborne, Guzmán, la familia Arrigoni e Iglesias puede llamar la atención por las trayectorias empresariales y políticas de sus integrantes. Pero desde una perspectiva económica, el movimiento cuenta también otra historia.
En poco más de un año, Porcel TV pasó de ser un canal nacido en internet a operar con decenas de trabajadores, infraestructura televisiva, una propiedad cada vez más diversificada y costos que pueden acercarse a los $1.000 millones anuales.
Ya consiguió audiencia e inversionistas. La siguiente prueba será más difícil: demostrar que esa audiencia también puede transformarse en ingresos suficientes para que el canal deje de depender de nuevas rondas de financiamiento.
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