Una delegación comercial de Estados Unidos visitará Chile a fines de agosto para avanzar en las negociaciones destinadas a ampliar la lista de exportaciones nacionales excluidas del nuevo arancel de 12,5% impuesto por Washington.
La misión estará encabezada por Jeffrey Goettman, representante comercial adjunto de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), según confirmó la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales. El encuentro podría convertirse en la primera reunión presencial del funcionario con un país sudamericano desde la aplicación de la medida.
Goettman tiene a su cargo las relaciones comerciales estadounidenses con África, el hemisferio occidental, Europa y Medio Oriente, además de materias laborales, medioambientales y de competitividad industrial. Durante la primera administración de Donald Trump trabajó en el Banco de Exportaciones e Importaciones de Estados Unidos y en el Departamento del Tesoro, de acuerdo con su perfil oficial en la USTR.
La visita representa una nueva etapa en las gestiones chilenas, que hasta ahora se habían desarrollado principalmente mediante contactos técnicos y diplomáticos. El canciller Francisco Pérez Mackenna señaló que el objetivo será negociar tanto la tasa aplicada como la incorporación de nuevos bienes a la lista de excepciones.
Estados Unidos impuso la sobretasa luego de una investigación realizada bajo la Sección 301 de su legislación comercial. Washington cuestionó que más de 60 economías no contarían con mecanismos considerados suficientemente efectivos para prohibir la importación de productos elaborados mediante trabajo forzoso.
Chile rechazó esa evaluación. En una declaración oficial, el Gobierno sostuvo que el país posee una institucionalidad laboral sólida, un marco regulatorio robusto y compromisos internacionales destinados a prevenir y erradicar el trabajo forzoso. También precisó que la resolución estadounidense no acusa a Chile de exportar mercancías producidas bajo esas condiciones ni identifica bienes nacionales específicos vinculados a esa práctica.
La medida afecta aproximadamente al 40% de las exportaciones chilenas hacia Estados Unidos, mientras cerca del 60% de la canasta quedó fuera de la sobretasa. Entre los productos inicialmente exentos se encuentran el cobre refinado, la plata y el litio, además de algunas frutas.
Chile busca ampliar la lista de productos exentos
Las autoridades chilenas pretenden incorporar nuevas exclusiones mediante una revisión producto por producto. La lista presentada a Washington considera salmones, vinos, frutas frescas y congeladas, carnes, sales y derivados de la madera, entre otras mercancías relevantes para las economías regionales.
Uno de los principales argumentos será que varios de esos bienes no compiten directamente con la producción estadounidense o complementan su oferta interna. En el caso de algunas frutas, Chile exporta durante temporadas distintas a las cosechas locales; mientras que en el sector salmonero se ha destacado que Estados Unidos no dispone de una producción equivalente en volumen.
El presidente de Salmones Chile, Patricio Melero, defendió la exclusión del producto debido a que no competiría de manera significativa con la economía estadounidense. Estados Unidos es el principal destino del salmón chileno y durante 2025 las exportaciones del sector hacia ese mercado superaron los US$2.000 millones, según antecedentes recogidos por BioBioChile.
La Sociedad Nacional de Agricultura también advirtió que la sobretasa reduce la competitividad de los productores nacionales en un escenario marcado por mayores costos de fertilizantes, transporte y logística. Su presidente, Patricio Walker, calificó la medida como un golpe para el sector exportador.
Durante 2025, las exportaciones chilenas hacia Estados Unidos alcanzaron los US$17.741 millones, de los cuales US$9.412 millones correspondieron a productos mineros. La exclusión del cobre disminuyó el impacto agregado del arancel, pero dejó expuestos a sectores agrícolas, pesqueros, vitivinícolas y forestales con alta presencia regional.
La Cancillería se reunió con representantes de los principales gremios afectados para coordinar antecedentes técnicos y definir la estrategia que será presentada a la delegación estadounidense. El Ejecutivo sostiene que las conversaciones siguen abiertas y que la visita de Goettman demuestra la disposición de Washington a evaluar nuevas excepciones.
Sin embargo, el Gobierno no ha garantizado que Estados Unidos acepte la totalidad de los productos solicitados. La subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, indicó previamente que la negociación podría extenderse durante al menos dos meses y que el objetivo es conseguir arancel cero para las principales exportaciones actualmente afectadas.
La reunión de agosto será, por tanto, una instancia clave para determinar si Chile logra reducir el alcance de una medida que amenaza la competitividad de industrias relevantes y que se aplica pese a la vigencia del Tratado de Libre Comercio entre ambos países.