Chile vuelve a mirar hacia China, pero esta vez no solo desde las cifras de exportación, cobre o cerezas. El debate ahora también pasa por el lobby, las inversiones estratégicas y la presión geopolítica que cruza a las dos mayores potencias del mundo: Estados Unidos y China.
Según informó La Tercera, representantes públicos y privados chinos habrían manifestado preocupación por lo que consideraban dificultades para ser recibidos por autoridades del nuevo gobierno de José Antonio Kast. De acuerdo con el medio, desde Beijing interpretaron esas señales en medio del acercamiento de La Moneda a Washington y de las presiones estadounidenses para limitar inversiones chinas en áreas consideradas estratégicas.
El punto es sensible para Chile. China no es un socio más: es el principal destino de buena parte de la economía exportadora chilena. Según la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales, en 2025 China se mantuvo como el principal socio comercial de bienes de Chile, concentrando el 33,3% del intercambio total y el 36,8% de las exportaciones.
Esa dependencia comercial vuelve especialmente compleja cualquier señal de distanciamiento. En simple: Chile puede tener afinidades políticas con Washington, pero una parte relevante de su economía sigue mirando hacia Beijing.
Lobby, concesiones y empresas estatales
El lobby extranjero no es ilegal por sí mismo. En Chile, las gestiones de intereses particulares pueden realizarse bajo reglas de transparencia y quedar registradas en plataformas oficiales. Lo relevante, en este caso, es el tipo de sectores involucrados: energía, obras públicas, telecomunicaciones e infraestructura.
De acuerdo con Ex-Ante, empresas estatales chinas con intereses estratégicos en Chile han sostenido en los últimos años una agenda activa de reuniones con autoridades chilenas. Uno de los casos mencionados es el de China Railway Construction Corporation Limited, CRCC, conglomerado estatal chino a cargo de la concesión de la Ruta 5 en el tramo Talca-Chillán.
El mismo medio reportó que, entre abril y mayo de 2026, el entonces ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, sostuvo dos reuniones con representantes de CRCC para abordar materias asociadas al contrato de concesión. En esas citas, según los registros revisados por Ex-Ante, participaron ejecutivos como Zhe Chen, Shuyuan Lou, Da Zhang, Yuan Su, Zhao Ye y Yang Dongchi.
Ex-Ante también informó que representantes de CRCC se reunieron con autoridades de Concesiones para tratar proyectos hospitalarios, entre ellos el Hospital de Coquimbo y la red hospitalaria de O’Higgins. En paralelo, el medio señaló una reunión entre el director subrogante de Concesiones, Juan Chakiel, y representantes de la Embajada de China, en una cita vinculada a cooperación bilateral.
El antecedente del cable submarino
La controversia más visible ha sido el proyecto de cable submarino que buscaba conectar Valparaíso con Hong Kong. La iniciativa, vinculada a China Mobile International, fue resistida por Estados Unidos bajo argumentos de seguridad regional.
E episodio anticipó un escenario complejo para el gobierno de Kast: mantener el vínculo económico con China mientras profundiza su cercanía política y estratégica con Estados Unidos.
La Tercera reportó que el acercamiento de Kast a Washington encendió alertas en Beijing, especialmente en momentos en que Estados Unidos presionaba para frenar inversiones chinas en sectores como telecomunicaciones, minería, energía, defensa y seguridad.
La situación deja a Chile en una posición incómoda. Por un lado, necesita inversión extranjera, infraestructura y mercados para sus exportaciones. Por otro, debe administrar los costos políticos y estratégicos de operar en un mundo donde las decisiones económicas son cada vez menos neutrales.
China sigue siendo el principal socio comercial de Chile
Según la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales, China se mantuvo en 2025 como el principal socio comercial de bienes del país, concentrando el 33,3% del intercambio total y el 36,8% de las exportaciones chilenas.
La relación comercial se explica principalmente por el peso de productos como el cobre, el litio, la celulosa y distintos envíos agroalimentarios. En paralelo, Chile también ha buscado fortalecer sus vínculos con Estados Unidos, país que mantiene interés en áreas estratégicas como minerales críticos, energía, tecnología e infraestructura.
En ese escenario, las gestiones de empresas y representantes chinos ante autoridades chilenas vuelven a abrir una discusión sobre cómo el país administra sus relaciones económicas con dos actores centrales del comercio global.
Para Chile, el desafío no pasa solo por atraer inversión extranjera, sino también por mantener reglas claras, transparencia en las gestiones de lobby y criterios técnicos en proyectos vinculados a infraestructura, telecomunicaciones, energía y minería.
Imagen generada con Inteligencia Artificial. El Carrerino 2026.