El Gobierno de José Antonio Kast ingresará al Congreso un proyecto de ley para autorizar un endeudamiento adicional de hasta US$6.200 millones durante 2026, en medio de un nuevo debate por el estado de las cuentas fiscales y la herencia presupuestaria de la administración anterior.
La medida fue defendida por La Moneda como una respuesta a mayores necesidades de financiamiento detectadas tras la actualización del escenario fiscal. Según informó El Dínamo, el Ejecutivo atribuyó la solicitud al presupuesto heredado del gobierno de Gabriel Boric, apuntando a una sobreestimación de ingresos, una subestimación de gastos y obligaciones pendientes no plenamente consideradas en la formulación presupuestaria anterior.
El Ministerio de Hacienda explicó que el proyecto será ingresado con suma urgencia y que autoriza al Fisco a contraer obligaciones por hasta US$6.200 millones durante este año. Según detalló ADPrensa, citando a Hacienda, la autorización será adicional e independiente de la contemplada en la Ley de Presupuestos 2026, y busca adecuar el financiamiento fiscal a las necesidades identificadas en el Informe de Finanzas Públicas del primer trimestre.
Por qué Hacienda pide más deuda
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, afirmó que la necesidad responde a un ajuste “aritmético” del escenario fiscal. Según explicó la autoridad, el Informe de Finanzas Públicas mostró una sobreestimación de ingresos y una subestimación de gastos, lo que elevó la proyección de déficit desde el 1,5% del PIB contemplado en la Ley de Presupuestos a cerca de 2,4% del PIB.
La solicitud se compone de tres partes principales. Según reportó La Tercera, Hacienda estima US$3.800 millones adicionales por la profundización del déficit fiscal, US$900 millones por efecto del tipo de cambio sobre emisiones de deuda y US$1.500 millones asociados a compromisos pendientes de pago reflejados en deuda flotante y bajos niveles de caja.
Quiroz sostuvo que no se trata de financiar nuevo gasto, sino de asegurar el cumplimiento de obligaciones ya existentes. En esa línea, Hacienda indicó que parte de los recursos permitiría regularizar pagos pendientes a proveedores del Estado, entre ellos pequeñas y medianas empresas.
Una solicitud que tensiona el límite de deuda
El aumento de endeudamiento reabre la discusión sobre la sostenibilidad fiscal. La Ley de Presupuestos vigente contemplaba una autorización de deuda cercana a US$18 mil millones, de los cuales el gobierno anterior había planificado utilizar US$17.400 millones. Con los US$6.200 millones adicionales, el máximo autorizado para 2026 podría llegar a US$24.200 millones, según informó La Tercera.
El punto sensible es el nivel de deuda pública como porcentaje del PIB. De acuerdo con estimaciones recogidas por BioBioChile, si se utilizara el máximo de la nueva autorización, la deuda pública podría ubicarse entre 44,6% y 44,8% del PIB, muy cerca del límite prudente de 45% validado por el Consejo Fiscal Autónomo.
El ministro Quiroz reconoció que el Gobierno buscará evitar superar ese umbral, aunque admitió que será necesario compatibilizar esa meta con nuevas medidas fiscales. Economistas citados por BioBioChile advirtieron que, dada la estrechez fiscal actual, traspasar el límite del 45% podría volverse inevitable durante esta administración.
La disputa política por la “herencia” fiscal
La discusión no solo es técnica. También se transformó en un nuevo punto de tensión entre el Gobierno y la oposición.
Desde La Moneda se ha insistido en que el deterioro fiscal proviene de una formulación presupuestaria anterior que no habría reflejado adecuadamente todos los compromisos del Estado. BioBioChile consignó que el Ejecutivo asocia la mayor necesidad de deuda a menores ingresos proyectados, mayores obligaciones de gasto, efecto cambiario y necesidad de fortalecer la posición financiera del Fisco.
La oposición, en cambio, ha cuestionado que el Gobierno responsabilice únicamente a la administración Boric, y ha puesto el foco en el impacto que podrían tener las propias reformas económicas de Kast sobre la recaudación y el déficit.
La controversia ocurre además mientras el Senado inicia la discusión del megaproyecto económico del Ejecutivo, que incluye rebajas tributarias, estímulos al empleo y cambios regulatorios. Para sus críticos, el nuevo endeudamiento obliga al Gobierno a explicar con mayor claridad cómo compatibilizará su agenda de crecimiento con la sostenibilidad de las cuentas fiscales.
Qué viene ahora
El proyecto deberá ser tramitado en el Congreso, donde el Ejecutivo buscará una autorización adicional de deuda para asegurar el financiamiento del ejercicio 2026.
Aunque Hacienda insiste en que se trata de una medida de “orden y responsabilidad fiscal”, la solicitud llega en un momento políticamente complejo: tras la primera Cuenta Pública de Kast, en medio de cuestionamientos cruzados por la situación heredada y con el debate de la megarreforma económica entrando en una fase clave.
El resultado de esta discusión será relevante no solo para el financiamiento del año, sino también para la credibilidad del plan fiscal del Gobierno. Si la deuda se acerca demasiado al límite prudente, La Moneda deberá mostrar señales claras de control del gasto, aumento de ingresos o mayor crecimiento para evitar que el debate sobre la herencia fiscal se transforme en una discusión sobre su propia capacidad de ordenar las cuentas públicas.
Ministerio de Hacienda. Carlos Figueroa / Wikimedia Commons