La falta de frecuencia, los buses en mal estado y los extensos tiempos de traslado volvieron a instalar el debate sobre el transporte público interurbano en la zona surponiente de la Región Metropolitana.
Un reportaje de CHV Noticias / A Fondo expuso la realidad que enfrentan habitantes de Buin y Talagante, comunas donde muchos vecinos destinan en promedio cinco horas diarias al transporte público para ir a trabajar y regresar a sus hogares.
Según el reportaje, los usuarios pagan $2.400 ida y vuelta por buses que presentan malas condiciones, viajes de pie y servicios que en ocasiones simplemente no pasan. CHV describió a Buin y Talagante como comunas que han visto afectada su calidad de vida por la falta de movilidad.
Una rutina marcada por la espera
Para miles de personas que viven fuera del centro de Santiago, el transporte interurbano no es un servicio secundario: es la vía principal para llegar al trabajo, estudiar, hacer trámites, acceder a salud o conectarse con otros puntos de la Región Metropolitana.
En comunas como Talagante, El Monte, Isla de Maipo y sectores cercanos, una falla en la frecuencia de los buses puede alterar completamente la jornada. Si un recorrido no pasa, pasa lleno o tarda más de lo esperado, el impacto se traduce en atrasos laborales, menos tiempo familiar y mayor desgaste físico y mental.
El problema, además, no se reduce al valor del pasaje. El reportaje de CHV muestra que el costo real también está en las horas perdidas, en la incertidumbre diaria y en la sensación de abandono que expresan los pasajeros frente a un sistema que no siempre responde a sus necesidades.
Empresas acusan falta de recursos y reducción de flota
Uno de los puntos relevantes del reportaje es la explicación entregada por las empresas. Según CHV, estas aseguran que “no les alcanza el dinero” y que, por esa razón, decidieron disminuir sus flotas, lo que termina aumentando el tiempo de espera de los pasajeros.
La autoridad, en tanto, ha cursado multas, pero el reportaje consigna que la situación no cambia de fondo. Para los vecinos, las sanciones no han sido suficientes si el resultado práctico sigue siendo el mismo: buses escasos, tiempos inciertos y servicios que no logran cubrir la demanda cotidiana.
Un problema que ya venían denunciando usuarios de la provincia
La situación no aparece de manera aislada. El Carrerino ya había reportado anteriormente cuestionamientos de usuarios de El Monte y Talagante por frecuencia, horarios y funcionamiento del GPS en recorridos que conectan la provincia con Santiago.
Ese antecedente refuerza que el problema del transporte público interurbano no solo afecta a Buin o Talagante, sino que también forma parte de una preocupación mayor en comunas de la Provincia de Talagante, donde muchas familias dependen de estos servicios para sostener su vida diaria.
Además, recorridos interurbanos como los que conectan Talagante y El Monte con Santiago tienen trayectos extensos y múltiples paradas, por lo que cualquier reducción de flota o falta de regularidad puede multiplicar los tiempos de espera y traslado.
Una deuda de conectividad para la zona surponiente
La crisis del transporte público interurbano vuelve a evidenciar una brecha entre Santiago y las comunas periféricas de la Región Metropolitana.
Mientras buena parte de la capital cuenta con Metro, Red Movilidad y mayor integración tarifaria, comunas como Talagante, Buin, El Monte o Isla de Maipo dependen de sistemas interurbanos con menos certezas para los pasajeros.
Para los usuarios, el problema no es solo llegar tarde. Es salir más temprano, volver más tarde, perder horas de descanso y organizar la vida en función de un bus que puede venir lleno, demorar demasiado o no pasar.
Imagen referencial de transporte interurbano en Santiago. Wikimedia Commons.