El Ministerio de Hacienda ingresó al Congreso un proyecto de ley para reajustar el salario mínimo, en medio de las diferencias con la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) por el monto del aumento.
La iniciativa del Gobierno propone elevar el ingreso mínimo mensual en $7.546, pasando de los actuales $539.000 a $546.546. Además, el proyecto fija una nueva alza por IPC para enero de 2027.
El monto vigente del salario mínimo fue establecido por la Ley 21.751, que fijó el ingreso mínimo en $529.000 desde mayo de 2025 y en $539.000 desde enero de 2026, según información oficial publicada por Hacienda y la Dirección del Trabajo.
La propuesta llega luego de que no se alcanzara un acuerdo entre el Gobierno y la CUT. Radio Universidad de Chile informó que la multisindical rechazó la fórmula planteada por Hacienda, que considera un reajuste basado en la variación del IPC. La CUT, en cambio, había propuesto llevar el salario mínimo a $637.000, argumentando que ese monto permitiría acercarse a la línea de la pobreza y recuperar poder adquisitivo.
El Gobierno ofreció un aumento cercano a $23.000 reales en la negociación inicial, pero que finalmente la propuesta ingresada contempla un reajuste más acotado, centrado en la variación inflacionaria.
El debate se instala en un contexto económico complejo. Por un lado, el Gobierno ha defendido una línea de responsabilidad fiscal y contención del gasto público. Por otro, los trabajadores y sindicatos plantean que el salario mínimo actual sigue siendo insuficiente frente al costo de vida, especialmente para hogares que dependen de un solo ingreso.
Desde una mirada económica, el desafío es equilibrar dos objetivos que no siempre avanzan al mismo ritmo: mejorar los ingresos de los trabajadores y evitar que un alza demasiado brusca genere presión sobre pymes o empleos formales. Desde la mirada social, en cambio, la pregunta sigue siendo si el ingreso mínimo permite realmente sostener los gastos básicos de una familia.
Ahora la discusión pasará al Congreso, donde el proyecto deberá ser revisado en medio de presiones cruzadas: la del Gobierno, que busca mantener una fórmula ligada al IPC; la de la CUT, que pide un aumento mayor; y la de pequeñas empresas, que suelen advertir mayores costos ante cada reajuste salarial.
Por ahora, si el proyecto avanza en los términos ingresados, el salario mínimo subiría a $546.546.