La reunión bilateral entre Xi y Trump fue calificada como un éxito por ambos mandatarios que acordaron apoyarse comercialmente, aumentando las compras agrícolas y de petróleo estadounidense por parte de China y las inversiones chinas en industrias estadounidenses.
Con gran expectación finalmente se ha materializado la visita de Donald Trump a China. Hoy a las 10:15, en Beijing tuvo lugar la reunión bilateral entre Xi Jinping con el presidente estadounidense, la que era la actividad central de la visita de Estado de Trump al país asiático.
Con una comitiva que incluía a varios empresarios, incluído Elon Musk, los temas principales a tratar en dicha reunión fueron principalmente los relativos a las relaciones bilaterales en comercio, energía, aranceles e inteligencia artificial, aunque el tema de Irán se tomó una parte importante de la agenda.
Según lo publicado por el Departamento de Estado estadounidense, en la reunión se obtuvieron avances y acuerdos sustanciales, calificándola como un éxito para ambas partes y para la estabilidad del comercio mundial.
“El presidente Trump mantuvo una reunión positiva con el presidente Xi de China. Ambas partes dialogaron sobre las maneras de fortalecer la cooperación económica entre nuestros dos países, incluyendo la ampliación del acceso al mercado chino para las empresas estadounidenses y el aumento de la inversión china en nuestras industrias. Los dirigentes de muchas de las empresas más grandes de Estados Unidos participaron en una parte de la reunión. Los Presidentes también destacaron la necesidad de aprovechar los avances logrados para poner fin a la circulación de precursores del fentanilo hacia Estados Unidos, así como de aumentar las compras chinas de productos agrícolas estadounidenses.
Ambas partes acordaron que el estrecho de Ormuz debe permanecer abierto para garantizar la libre circulación de energía. El presidente Xi también dejó clara la oposición de China a la militarización del estrecho y a cualquier intento de cobrar peaje por su uso, y expresó su interés en adquirir más petróleo estadounidense para reducir la dependencia de China del estrecho en el futuro. Ambos países coincidieron en que Irán nunca debe poder tener un arma nuclear”
Xi Jinping por su parte, declaró que espera que el año 2026 sea un año histórico y emblemático para las relaciones entre ambos países: “China y Estados Unidos deben ser socios en lugar de rivales, ayudándose mutuamente a tener éxito y prosperar juntos y encontrando la manera correcta de que las grandes potencias se relacionen armoniosamente en la nueva era”.
El punto que generó cierta controversia fue lo referente a la independencia de Taiwán, después de que el ministro de Relaciones Exteriores taiwanés, Lin Chia-lung, declarara que Estados Unidos aseguró repetidamente a Taipei que su política hacia Taiwán no cambiará. Respecto a este tema el presidente Xi señaló en la reunión que un mal manejo de este tema podría significar importantes problemas entre ambos países y que podría crear una situación “muy peligrosa”. Trump y Xi han mantenido un diálogo constante sobre Taiwán y durante el año pasado el presidente Trump afirmó que el líder chino prometió no invadir la isla mientras él permanezca en el cargo. Mientras, aún no se ha avanzado formalmente con un paquete de venta de armas a Taiwán valorado en aproximadamente US$ 14.000 millones, al que China se opone.