Aunque durante los días previos se habló de un eventual “tsunami” de cerca de 2.500 indicaciones al Plan de Reconstrucción Nacional, Diario Financiero informó que finalmente las oposiciones ingresaron alrededor de 900 propuestas, considerando indicaciones conjuntas, de bancadas y de parlamentarios a título individual, tanto en conjunto como por separado. Entre los principales bloques que presentaron cambios figuran el Partido Comunista, la diputada Zandra Parisi y otros legisladores del PDG, además de la Democracia Cristiana.
La tramitación del Plan de Reconstrucción Nacional abrió un nuevo foco de tensión entre el Gobierno y la oposición, luego de que parlamentarios opositores plantearan la presentación de un “tsunami” de indicaciones para modificar o frenar el avance de la iniciativa en el Congreso.
La controversia surgió tras la difusión de una estrategia legislativa vinculada a diputados de oposición, entre ellos Jaime Araya (independiente-PPD), Consuelo Veloso (Frente Amplio) y Marcos Barraza (Partido Comunista). Según CNN Chile, la oposición había advertido la presentación de cerca de 2.500 indicaciones, pero finalmente ingresó alrededor de 900 propuestas, según informó Diario Financiero.
El Gobierno calificó la estrategia como un intento de frenar la iniciativa. El Presidente José Antonio Kast acusó a la oposición de buscar “obstaculizar y boicotear” el proyecto, señalando que la propuesta busca recuperar el crecimiento y el empleo en el país.

La vocera de Gobierno, Mara Sedini, también cuestionó la ofensiva opositora y la calificó como “sabotaje legislativo”, de acuerdo con lo consignado por La Tercera en una nota sobre la postura de la Democracia Cristiana frente a la presentación masiva de indicaciones.
Desde la oposición, sin embargo, defendieron la presentación de indicaciones como parte del funcionamiento democrático del Congreso. Radio Universidad de Chile informó que sectores del Frente Amplio, el Partido Comunista y el Partido Socialista respaldaron el ingreso de enmiendas, mientras la Democracia Cristiana tomó distancia de una estrategia de saturación legislativa y aseguró que sus observaciones serán “prudentes”.
La presidenta del Frente Amplio, Constanza Martínez, defendió el derecho de la oposición a presentar indicaciones. En entrevista con Mesa Central de Canal 13, sostuvo que la oposición tiene “el deber” de plantear las indicaciones que estime necesarias ante un proyecto que calificó como “extremadamente malo”.
Martínez también bajó el perfil al video que originó la polémica. La dirigenta reconoció que el registro “no le gusta”, pero afirmó que no le parece “tan grave” y que el foco debe estar en discutir el fondo del proyecto.
Además Martínez afirmó que la oposición no respaldará la idea de legislar mientras el Gobierno no separe las distintas medidas incluidas en la propuesta. La dirigenta sostuvo que el Plan de Reconstrucción Nacional reúne materias diversas y que, a juicio de la oposición, debería tramitarse de manera separada.
La Democracia Cristiana optó por una postura distinta. Según La Tercera, la bancada DC anunció que no participará del “tsunami de indicaciones” y que presentará observaciones “prudentes y técnicamente justificadas”. Con ello, la colectividad buscó diferenciarse de una estrategia de saturación legislativa, sin renunciar a formular reparos al texto.
El proyecto ya superó su primer trámite en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputadas y Diputados, pero aún debe enfrentar nuevas etapas legislativas. La discusión se anticipa compleja, tanto por el volumen de indicaciones que podría ingresar la oposición como por las negociaciones que el Ejecutivo deberá sostener para mantener el avance de una de sus principales reformas.
En términos políticos, el debate vuelve a tensionar la relación entre Gobierno y oposición. Para el Ejecutivo, una presentación masiva de indicaciones puede transformarse en una maniobra para dilatar la tramitación. Para la oposición, en cambio, se trata de una herramienta legítima para corregir o frenar un proyecto que consideran amplio, costoso y mal diseñado.
Por ahora, el punto de fondo será si el Congreso logra discutir el contenido del Plan de Reconstrucción Nacional sin que la tramitación se transforme en una disputa procedimental. Una discusión que ya aparece marcada por acusaciones cruzadas de boicot, obstrucción y diferencias sobre el alcance del proyecto.