En el marco del Día del Trabajador, el Presidente José Antonio Kast abordó la situación del empleo en Chile y advirtió que el país enfrenta una “emergencia laboral”, debido al alto desempleo y al peso que mantiene la informalidad en el mercado laboral.
La declaración fue realizada durante una actividad en el Hospital del Trabajador, donde el Mandatario puso el foco en las dificultades que enfrentan miles de personas para acceder a un empleo formal y estable. Según reportó La Tercera, Kast señaló que más de 900 mil personas se encuentran desempleadas y que cerca de 2,5 millones trabajan en condiciones de informalidad.
Las cifras mencionadas por el Presidente coinciden con el último informe del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), que informó que la tasa de desocupación nacional llegó a 8,9% durante el trimestre enero-marzo de 2026. El boletín también registró 925.111 personas desocupadas y 2.498.665 ocupadas informales en el mismo periodo.
En su intervención, Kast sostuvo que, aunque el país conmemora el Día del Trabajo, existe un amplio grupo de personas que no puede celebrar contar con un empleo formal. Además, remarcó que Chile acumula 39 meses con una tasa de desempleo superior al 8%.
El Mandatario también apuntó a los grupos más golpeados por la falta de empleo. Según el INE, la tasa de desocupación femenina llegó a 10,0%, mientras que en los hombres se ubicó en 8,1%. A ello se suma una tasa de ocupación informal de 26,5%, con un alza de 0,7 puntos porcentuales en doce meses.
En esa línea, Kast planteó que la recuperación del empleo formal debe ser una prioridad para el país. Durante su discurso, afirmó que “no hay mejor política social que el pleno empleo”, reforzando la idea de que el trabajo formal es clave para mejorar ingresos, estabilidad y oportunidades para las familias.
La actividad también estuvo marcada por el contexto de las manifestaciones convocadas por el Día del Trabajador. El Presidente llamó a que las marchas se desarrollen de forma pacífica y pidió “aislar a los violentistas”, argumentando que los hechos de violencia terminan dañando bienes, comercios y espacios que también generan empleo.
“No necesitamos la violencia para llegar a acuerdos. Democráticamente las cosas se resuelven en el Parlamento”, sostuvo el Mandatario.
El diagnóstico presidencial ocurre en un momento sensible para el mercado laboral chileno. Aunque existen sectores que siguen generando ocupación, como salud, actividades profesionales y comercio, el empleo formal continúa mostrando señales de debilidad y la informalidad sigue siendo uno de los principales desafíos del país.
Para el Gobierno, el problema laboral requiere reactivación económica, apoyo a las pequeñas y medianas empresas y condiciones que faciliten nuevas contrataciones.
Prensa Presidencial.