Hungría abre una nueva etapa política tras la victoria de Péter Magyar, fundador de Tisza, un partido de derecha, aliado del partido popular europeo y contrario a la inmigración impulsada por la UE, al igual que su ex socio, Viktor Orban. De esta manera Hungría decide acercarse a sus socios europeos y distanciarse de la influencia rusa y del gobierno de Vladimir Putin, cercano a Orban.
Su partido, Tisza, logró una amplia mayoría en el Parlamento reconfigurando el mapa político del país después de que la izquierda tradicional formada por socialistas, verdes junto a otras fuerzas progresistas, desaparece completamente del Parlamento húngaro como bloque propio, tras años de desgaste.
Tisza obtiene 136 escaños, mientras que Fidesz, partido de Viktor Orban, pasa a la oposición, aunque continúa manteniendo una presencia relevante en la Cámara, ocupando 56 escaños. La ultraderecha de Lázsló Toroczkai, obtuvo una minoría con 6 escaños de los 199 y la izquierda sólo obtuvo el 1,14% de los votos lo que no le alcanzó para obtener escaños en el Parlamento húngaro.
Imagen generada por Inteligencia Artificial. El Carrerino 2026.