El Gobierno del presidente José Antonio Kast formalizó la salida de Chile del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), poniendo término a 55 años de participación como miembro pleno de una de las principales agrupaciones políticas de países del denominado sur global.
La determinación fue comunicada mediante una nota verbal que, según reveló The Clinic, fue recibida por la presidencia del movimiento, actualmente encabezada por Uganda, y posteriormente distribuida entre sus Estados miembros.
Consultado por el medio, el Ministerio de Relaciones Exteriores justificó la decisión señalando que el MNOAL fue creado “en otro contexto global” y que actualmente no respondería a los nuevos desafíos ni a la realidad internacional.
Cancillería aseguró, al mismo tiempo, que la salida no implica abandonar la política multilateral del país. “Chile mantiene su respaldo al multilateralismo y seguirá promoviendo los principios rectores de su política exterior de manera activa a través de su participación en otros organismos y foros”, indicó la cartera. La misma posición fue recogida por BioBioChile.
El Movimiento de Países No Alineados nació formalmente en 1961, durante la Guerra Fría, como un espacio para Estados que buscaban mantener autonomía frente a los dos grandes bloques encabezados entonces por Estados Unidos y la Unión Soviética.
Con el paso de las décadas, su agenda se amplió hacia materias como la cooperación entre países en desarrollo, el desarme, la defensa del multilateralismo y reformas al sistema internacional. Actualmente reúne a 120 Estados miembros y alrededor de una veintena de países observadores.
La relación chilena con el bloque, sin embargo, comenzó antes de los 55 años que se mencionan respecto de su membresía plena. De acuerdo con antecedentes del propio Ministerio de Relaciones Exteriores, Chile ingresó en 1964 como observador y en 1971, durante el gobierno de Salvador Allende, pasó a convertirse en miembro pleno.
Durante la dictadura militar la participación perdió intensidad, mientras que desde el retorno a la democracia Chile retomó una presencia más activa en el espacio. En los últimos años, el país participó en reuniones ministeriales y utilizó el bloque como instancia de coordinación con Estados de Asia, África y América Latina.

Foto: autor desconocido / Wikimedia Commons.Las posibles repercusiones diplomáticas
La salida ha generado interrogantes entre exautoridades y diplomáticos respecto de sus eventuales efectos sobre las relaciones de Chile con países del sur global.
Uno de los puntos que genera mayor atención es la candidatura de Valparaíso para convertirse en sede de la secretaría del Acuerdo sobre la Conservación y el Uso Sostenible de la Biodiversidad Marina de las Zonas situadas fuera de la Jurisdicción Nacional, conocido como BBNJ o Tratado de Alta Mar.
En julio de 2023, los miembros del MNOAL acordaron por unanimidad apoyar la candidatura chilena, según informó en ese momento la propia Cancillería.
La postulación continúa siendo una prioridad para el actual Gobierno. En junio, el Ministerio de Relaciones Exteriores reafirmó oficialmente el respaldo a Valparaíso y encargó a sus embajadores realizar gestiones internacionales para conseguir votos.
El despliegue diplomático se mantuvo durante julio. El expresidente Eduardo Frei, designado embajador en misión especial ad honorem, viajó a Brasil y presentó la candidatura ante más de 20 embajadores concurrentes de países de África y Asia, de acuerdo con información publicada por Cancillería.
Diplomáticos consultados por The Clinic advirtieron que abandonar el MNOAL podría dificultar la búsqueda de respaldos entre algunos países del sur global. La exsubsecretaria de Relaciones Exteriores Gloria de la Fuente también cuestionó el momento elegido para efectuar el retiro, considerando la proximidad de la definición sobre la sede del BBNJ.
Estas advertencias corresponden, sin embargo, a evaluaciones de fuentes diplomáticas y no a una consecuencia comprobada de la decisión. Hasta ahora no existen antecedentes públicos que indiquen que Chile haya perdido respaldos para la candidatura de Valparaíso producto de su salida del movimiento.
También se ha planteado, a nivel diplomático, la posibilidad de que Bolivia busque aprovechar la ausencia chilena para reinstalar dentro del bloque su reivindicación marítima. Esa hipótesis tampoco se ha materializado y no existe información oficial que permita establecer que vaya a ocurrir.
La decisión constituye, en cualquier caso, una modificación relevante de la participación de Chile en foros internacionales. Mientras el Gobierno sostiene que busca concentrar su acción en espacios que respondan mejor al escenario global contemporáneo, sus críticos advierten sobre el valor que el MNOAL tenía como canal de relación con numerosos países de Asia, África y América Latina.
Foto: Servicio de Prensa de la Presidencia de Azerbaiyán / Wikimedia Commons (CC BY 4.0).