Venezuela enfrenta una emergencia nacional luego de que dos fuertes terremotos sacudieran el norte del país durante la tarde del miércoles, provocando daños en Caracas y otras regiones, además de una amplia movilización de equipos de rescate.
Según informó Reuters, Delcy Rodríguez declaró estado de emergencia tras los sismos y expresó condolencias a las familias de personas fallecidas, aunque no entregó una cifra oficial de víctimas fatales ni de heridos.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos, el segundo movimiento alcanzó una magnitud de 7,5 y se ubicó cerca de Morón, en el estado Carabobo. Reportes del mismo organismo y de medios internacionales señalan que previamente se registró otro sismo de magnitud 7,2, con una diferencia de menos de un minuto entre ambos eventos.
El impacto se sintió con fuerza en Caracas, donde se reportaron edificios colapsados y escenas de personas evacuando hacia las calles. Según El País, los daños también alcanzaron zonas como La Guaira, Miranda, Carabobo, Aragua y Falcón, además de afectar servicios básicos e infraestructura.
Daños, rescates y aeropuerto cerrado
Uno de los puntos más sensibles de la emergencia es el estado de la infraestructura. Reuters reportó que el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, principal terminal aérea del país y ubicado cerca de Caracas, fue cerrado debido a daños provocados por los terremotos.
Las autoridades venezolanas también activaron equipos de emergencia, cuerpos policiales, personal médico y organismos de protección civil para responder a derrumbes y posibles personas atrapadas entre escombros.
El País informó que los movimientos provocaron la suspensión de vuelos, clases y servicios de transporte como metro y ferrocarril, mientras se evaluaban daños estructurales y riesgos asociados a nuevas réplicas.
El USGS advirtió inicialmente que el evento podía provocar daños generalizados y un alto número de víctimas. Sin embargo, esas estimaciones son modelos preliminares de impacto y no reemplazan balances oficiales. Hasta ahora, las autoridades venezolanas no han entregado una cifra consolidada de fallecidos o heridos.
La emergencia ocurre además en un contexto complejo para el país, marcado por años de deterioro económico, presión sobre servicios públicos e infraestructura vulnerable. Esa condición puede dificultar tanto la respuesta inmediata como la recuperación posterior.
La prioridad durante las próximas horas estará en establecer un balance oficial de víctimas, evaluar el estado de hospitales, vías, aeropuertos, viviendas y edificios públicos, además de coordinar la eventual llegada de ayuda internacional.
Por ahora, el escenario sigue en desarrollo. Las autoridades han llamado a la población a mantenerse alerta ante posibles réplicas y a seguir instrucciones de los organismos de emergencia.