El aumento de estudiantes con promedios altos en enseñanza media volvió a instalar el debate sobre la llamada “inflación de notas” en Chile, luego de que el centro de estudios Horizontal difundiera un análisis basado en datos abiertos del Departamento de Evaluación, Medición y Registro Educacional, DEMRE.
Según informó Horizontal, el porcentaje de estudiantes con promedio igual o superior a 6,0 pasó de 25% en 2013 a 49,6% en 2025, considerando estudiantes de enseñanza media humanístico-científica diurna.
El centro de estudios plantea que este aumento no necesariamente estaría asociado a una mejora equivalente en los aprendizajes, sino también a cambios en los incentivos del sistema de admisión a la educación superior, especialmente tras la incorporación del ranking de notas en 2012.
En una publicación posterior difundida por Horizontal en Instagram, la organización señaló que el fenómeno también se observa en la Región Metropolitana: 38 de las 52 comunas tendrían estudiantes con promedio igual o superior a 6,0 en enseñanza media. Según esa misma publicación, el 73% de los colegios de la región alcanzaría ese umbral.
El peso de las notas en la admisión universitaria
Las Notas de Enseñanza Media, conocidas como NEM, son uno de los factores considerados en el sistema de acceso a la educación superior. De acuerdo con el DEMRE, el promedio de notas de enseñanza media se transforma en un puntaje estándar mediante tablas de conversión, constituyendo así el puntaje NEM.
A esto se suma el puntaje ranking, que busca reconocer el desempeño relativo de un estudiante dentro de su contexto escolar. Según explica el Ministerio de Educación, este puntaje compara las notas del estudiante con las de generaciones anteriores del mismo establecimiento, nivel y tipo de enseñanza.
El análisis de Horizontal sostiene que, desde que el ranking comenzó a ser utilizado en la admisión universitaria, el sistema habría generado mayores incentivos para elevar las calificaciones escolares. La organización plantea que, al subir las notas, también puede verse impactado el puntaje ranking, dado que ambos elementos forman parte del proceso de postulación.
Promedios altos y resultados en pruebas estandarizadas
Uno de los puntos centrales del análisis es la diferencia entre las calificaciones escolares y los resultados en pruebas estandarizadas.
Según Horizontal, el 47% de los estudiantes con NEM mayor a 6,0 no superó los 715 puntos en Lenguaje y Matemáticas, puntaje que el centro de estudios considera equivalente a ese nivel de notas. A partir de ese dato, la organización advierte que una parte de los promedios altos no estaría reflejando necesariamente aprendizajes equivalentes.
Fernanda Castillo, investigadora especialista en educación de Horizontal, señaló a ese centro de estudios que la inflación de notas es preocupante porque “las notas no están reflejando aprendizajes reales”. A su juicio, si todos los estudiantes aparecen con buenos resultados, se vuelve más difícil identificar a quienes requieren mayor apoyo académico.
Cambios al ranking desde 2028
El debate ocurre en medio de ajustes al sistema de admisión universitaria. Según el Ministerio de Educación, desde la admisión 2028 comenzará a regir una nueva fórmula para el cálculo del puntaje ranking.
La modificación apunta a que el puntaje responda exclusivamente a la posición relativa del estudiante dentro de su establecimiento, sin considerar directamente la nota obtenida. En términos simples, dos estudiantes de distintos colegios que ocupen una posición relativa similar dentro de sus generaciones podrán obtener el mismo puntaje ranking, aunque tengan promedios distintos.
Para Horizontal, este cambio podría reducir parte de los incentivos asociados a la inflación de calificaciones. Sin embargo, el debate de fondo sigue abierto: cómo asegurar que las notas escolares sean una herramienta útil para reconocer trayectorias académicas, sin perder conexión con los aprendizajes reales de los estudiantes.
El fenómeno no implica que todos los promedios altos sean artificiales ni que exista una práctica uniforme en los establecimientos. Pero sí abre una discusión relevante para el sistema educativo: cómo equilibrar evaluación escolar, admisión universitaria y medición efectiva de aprendizajes.
Horizontal Chile / Instagram