El exsubsecretario de Redes Asistenciales Luis Castillo respaldó el ajuste presupuestario en Salud y afirmó que existe “un espacio importante para lograr mayor eficiencia” dentro del sistema, en medio del debate político y gremial por la reducción de recursos en la cartera.
En conversación con El Dínamo, Castillo sostuvo que hay ámbitos donde el gasto puede revisarse sin afectar directamente la atención de pacientes. El exsubsecretario apuntó especialmente a áreas de gestión, compras, administración de recursos humanos, ausentismo, horas extraordinarias y uso de infraestructura hospitalaria.
Sus declaraciones se conocen mientras el Gobierno del Presidente José Antonio Kast defiende un ajuste fiscal en distintas áreas del Estado, como parte de su estrategia para ordenar las cuentas públicas. En el caso de Salud, el Ministerio informó que el recorte acordado será de 2,5%, por debajo del 3% solicitado inicialmente por Hacienda.
El argumento del Gobierno: eficiencia sin afectar pacientes
El Ministerio de Salud ha insistido en que el ajuste fue diseñado para resguardar la atención directa de los pacientes y la continuidad de las prestaciones. Según la cartera, en promedio los ajustes representarían cerca de 1,1% de los recursos operacionales de los hospitales, mientras que en Atención Primaria el ajuste final sería de 0,5%.
La ministra May Chomalí también planteó que no se eliminarán programas aprobados para 2026 y que la revisión se concentrará en programas de bajo desempeño, compras coordinadas, revisión de contratos y una mejor gestión del ausentismo y de los recursos humanos.
n esa línea, el respaldo de Castillo refuerza el argumento oficialista: que el sistema de salud todavía tiene margen para ordenar gastos, mejorar productividad y reducir ineficiencias sin necesariamente golpear la atención clínica.
Una discusión política y sanitaria
El debate ocurre en un momento complejo para la red pública. Las listas de espera, la presión asistencial, la deuda hospitalaria y el financiamiento de programas siguen siendo puntos sensibles para el sistema de salud.
Desde el Gobierno se plantea que el ajuste busca “hacer más con menos”, reducir gastos innecesarios y mejorar la gestión. Desde los gremios, en cambio, se advierte que recortar recursos en hospitales y atención primaria podría terminar afectando la oportunidad y calidad de la atención.