Christa Pike, Tadaryl Shipp, Shadolla Peterson y Colleen Slemmer se conocieron en un centro de formación laboral para jóvenes y se hicieron cercanos. Tenían 18, 17, 18 y 19 años, respectivamente. Christa Pike y Shipp comenzaron una relación romántica. Tiempo después, Pike comenzó a sospechar que su compañera quería seducir a su novio, una espiral de celos alimentada por el interés de la pareja en el ocultismo. Según el relato de Infobae, Pike se enamoró de Tadaryl Shipp, de 17 años, y en un ataque de rabia y celos le exigió que le dieran una lección a la joven.
La noche del 12 de enero, Pike, su novio y Peterson invitaron a Slemmer para ir después del centro a fumar marihuana en el bosque, hacia un sector donde había un molino abandonado.
Allí, según los registros judiciales, el ataque fue perpetrado en gran parte por Pike durante entre 40 minutos y una hora. La golpearon, la apuñalaron y le hicieron cortes con un cuchillo cartonero y un hacha mientras aún vivía. Luego le grabaron un pentagrama en el cuerpo antes de matarla con un bloque de concreto en el cráneo, el que quedó despedazado. La policía encontró a la joven con el pentagrama grabado en el pecho, golpeada, apuñalada y con la cabeza destrozada.
Pike se quedó con un fragmento del cráneo de la víctima como trofeo. Testigos declararon que la acusada lo mostró a otros estudiantes e incluso comentó que lo tenía consigo durante el desayuno al día siguiente. El hueso fue hallado en su chaqueta.
El cuerpo apareció al día siguiente, descubierto por un jardinero. El registro de salidas del centro mostraba que cuatro jóvenes se habían ido juntos y solo tres habían regresado.
Juicio y condena
El juicio comenzó en marzo de 1996. El jurado deliberó dos horas y media antes de declararla culpable de conspiración, asesinato y tortura. Fue condenada a muerte. Sus abogados han pedido clemencia por su juventud, sus problemas de salud mental y una infancia marcada por el abuso físico y sexual y la negligencia. La madre de la víctima, en cambio, ha respaldado firmemente la pena de muerte. Christa Pike nunca mostró arrepentimiento. Tadaryl Shipp obtuvo condena de cadena perpetua por ser menor de edad en el momento del asesinato y Sadolla Peterson recibió libertad condicional por haber colaborado en el juicio.
La Corte Suprema de EE.UU. había despejado el camino horas antes. La ejecución estaba programada para las 10:00 hora local en la prisión de máxima seguridad Riverbend, con testigos presentes. Los abogados de Pike denunciaron “dificultad para acceder a las venas”. Testigos citados por la prensa afirmaron que siguió respirando y roncando tras recibir el pentobarbital. El periodista John North, de WBIR, dijo que “esto no salió como se suponía” y que, hasta donde supo, ella probablemente seguía con vida. Una ambulancia salió del recinto con las luces encendidas.
Las autoridades penitenciarias no confirmaron el resultado. Según ABC, el Estado de Tennessee habría suspendido la otra ejecución prevista este año, mientras la defensa pide conmutar la pena. Por ahora, Tennessee mantiene bajo su custodia a una mujer que sobrevivió a su propia ejecución y cuya condena sigue en pie.