Después de convertir al Dr. Simi en uno de los personajes comerciales más reconocibles de América Latina, el grupo detrás de Farmacias Similares prepara un nuevo paso fuera del negocio farmacéutico: vender café.
La filial chilena Farmacias de Similares Chile S.A. obtuvo en julio la titularidad de la marca “Café Simi” ante el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (Inapi). El registro permite utilizar la denominación en cafeterías, restaurantes, servicios de comida para llevar y autoservicio, además de actividades relacionadas con alimentos, dulces y bebidas. Su vigencia se extiende hasta junio de 2036.
El movimiento no significa que exista ya una fecha de apertura o un formato definido para Chile. La compañía todavía no ha informado si abrirá cafeterías independientes, reutilizará espacio dentro de sus farmacias o recurrirá a franquicias. Pero el registro coincide con una expansión acelerada del concepto en México y con declaraciones previas de la empresa sobre su intención de llevarlo a otros mercados, entre ellos Chile.
La apuesta resulta relevante porque Café Simi no está naciendo como una marca completamente nueva. Entra al mercado respaldado por una identidad comercial ya instalada, una mascota reconocible y una red física que el grupo puede utilizar como plataforma de crecimiento.
En México, donde Farmacias Similares supera las 10 mil sucursales, el conglomerado busca cerrar 2026 con cerca de 20 cafeterías. La estrategia combina locales propios, franquicias y el uso de metros cuadrados disponibles en algunos establecimientos existentes.
El modelo comenzó como una experiencia dentro de la Casa del Doctor Simi y posteriormente se expandió hacia locales abiertos al público. A comienzos de septiembre, el grupo inauguró una nueva sucursal en Playa del Carmen, donde Café Simi comparte espacio con Simi Pet Care, otra de las áreas con las que la compañía busca diversificar su ecosistema comercial.
El precio ocupa un lugar central en esa estrategia. En México, las bebidas se comercializan aproximadamente entre 40 y 60 pesos mexicanos, con preparaciones que incluyen espresso, americano, cappuccino, latte, flat white, cold brew, chai y matcha. La empresa utiliza una mezcla de granos provenientes de Oaxaca y Veracruz y ha presentado el formato como una alternativa de precio accesible frente a otras cadenas.
Ahí aparece una continuidad evidente con el negocio que hizo crecer a Farmacias Similares.
La compañía construyó buena parte de su expansión alrededor de medicamentos genéricos y una propuesta centrada en costos reducidos. En Chile opera desde 2005 y actualmente supera los 500 locales, según los antecedentes publicados por La Tercera.
Trasladar esa lógica al café permitiría aprovechar algo que una nueva cadena normalmente necesita años para construir: reconocimiento de marca, flujo de clientes y presencia territorial.
Eso no garantiza que el modelo mexicano pueda replicarse de la misma forma en Chile. El mercado local tiene competidores consolidados, cafeterías independientes y hábitos de consumo distintos, mientras la compañía todavía no ha informado precios, ubicaciones ni características específicas de una eventual operación chilena.
Tampoco existe evidencia, por ahora, para afirmar que Café Simi vaya a competir directamente con Starbucks en Chile. Esa comparación ha aparecido en medios mexicanos a partir de la política de precios y el rápido plan de aperturas del grupo, pero la escala de ambas operaciones sigue siendo muy diferente.
Lo que sí está claro es que el Dr. Simi dejó hace tiempo de ser únicamente la cara de una farmacia.
La expansión hacia cafeterías, servicios veterinarios y otros formatos muestra que el conglomerado está intentando convertir una marca asociada originalmente a medicamentos económicos en una plataforma comercial mucho más amplia.
En Chile, el registro de “Café Simi” es todavía una señal preliminar. Pero también es la primera pista concreta de que la siguiente taza del grupo podría servirse fuera de México.
Foto: Carlos Figueroa Rojas / Wikimedia Commons – CC BY-SA 4.0