La televisión chilena de 2026 se parece, en varios de sus nombres, a la que podía encontrarse haciendo zapping hace diez o incluso veinte años. Vértigo, Alfombra Roja, MasterChef, Algo Personal, Primer Plano y El Club de la Comedia vuelven a aparecer en las parrillas, aunque detrás de los títulos conocidos hay nuevas duplas, jurados, plataformas digitales y estrategias para una industria muy distinta a aquella que los vio nacer.
El fenómeno viene tomando fuerza desde hace al menos dos años, pero esta semana adquirió una nueva dimensión. Canal 13 presentó el jueves 3 de septiembre su programación para el último trimestre del año y convirtió el rescate de su archivo televisivo en una de sus principales apuestas.
La señal confirmó oficialmente el regreso de “Vértigo”, ocho años después de su última temporada. Martín Cárcamo volverá al estelar, esta vez acompañado por Tita Ureta, quien dejó Mega para retornar al canal donde comenzó su carrera. El programa recuperará su tradicional noche de jueves y parte de la dinámica que lo caracterizó desde su debut en 2003: invitados famosos, conversaciones, pruebas y la participación del público en las eliminaciones.
No será el único nombre conocido.
El archivo vuelve a transformarse en parrilla
Canal 13 también resucitará Vértigo Extremo, ahora con Sergio Lagos y Pamela Díaz; Biografías, conducido por Soledad Onetto; y “Alfombra Roja”, el programa de espectáculos que dejó la pantalla en 2014 y que regresará como espacio televisivo de la tarde con Ignacio Gutiérrez y Millaray Viera.
La apuesta es especialmente llamativa porque concentra cuatro marcas históricas dentro de una misma temporada. No se trata, sin embargo, de restaurarlas exactamente como eran. Vértigo conserva a Cárcamo, pero cambia su dupla; Alfombra Roja vuelve con nuevos conductores; y Vértigo Extremo recupera el concepto con una combinación inédita de rostros.
Es una fórmula que Chilevisión ya venía ensayando.
En diciembre de 2024 recuperó “Primer Plano”, seis años después de su salida de pantalla, nuevamente con Julio César Rodríguez y con secciones reconocibles como “El escándalo de la semana” y “La verdadera historia”, pero incorporando participación y contenidos para plataformas digitales. Hoy ese espacio es conducido por Francisca García Huidobro, quien también formó parte de la conducción del programa antes del fin del espacio en 2018.
Durante 2025 fue el turno de Fiebre de Baile. La nueva temporada regresó tras más de una década, con Diana Bolocco en la conducción, votaciones en tiempo real y una estrategia paralela en redes y YouTube. Su debut alcanzó un promedio de 653.724 espectadores por minuto y encabezó su horario.
En marzo de este año, Chilevisión hizo lo mismo con “El Club de la Comedia”. El programa reapareció después de alrededor de una década con Pato Pimienta como director creativo y un elenco que mezcló nombres vinculados a su historia con comediantes más recientes. Su estreno promedió 562 mil espectadores y también lideró el prime.
Mega tampoco quedó fuera. En junio estrenó “¿Volverías con tu ex? 2”, diez años después del reality original. El primer capítulo promedió 646.572 personas por minuto y generó cerca de 12 millones de interacciones en Instagram, Facebook, TikTok y YouTube, según cifras entregadas por la propia señal.
No siempre vuelven al mismo canal
El fenómeno tampoco consiste exclusivamente en que cada estación desempolve programas de su archivo.
TVN prepara actualmente una nueva versión de “MasterChef Chile”, formato que la audiencia local conoció por Canal 13, donde debutó en octubre de 2014 y alcanzó cuatro temporadas con participantes anónimos, una infantil y dos ediciones Celebrity.
Esta vez la competencia se instalará en la señal pública con María Luisa Godoy como conductora y un jurado integrado por Yann Yvin, Fernanda Fuentes y Juan Manuel Pena Passaro. Yvin, de hecho, retorna al formato que lo convirtió en uno de los chefs televisivos más reconocibles del país.
La actualización vuelve a mostrar que el nombre conocido no significa necesariamente repetir el producto anterior. TVN prepara además un react digital encabezado por Yuhui Lee y Fran Medina, mientras la señal promociona el programa tanto para televisión abierta como para HBO Max.
TV+ también recurrió a su propia historia. La señal anunció el regreso de “Algo Personal”, formato de entrevistas estrenado en 2015 en la entonces UCV-TV, y confirmó a través de sus redes sociales el retorno de Juan Carlos “Pollo” Valdivia a la conducción. Valdivia encabezó originalmente el programa hasta 2018, cuando dejó el espacio y entregó la conducción a Jordi Castell.
Así, las principales señales abiertas están reutilizando en algún grado nombres con reconocimiento previo. Algunas recuperan espacios propios; otras compran nuevamente franquicias internacionales que ya tuvieron historia en Chile; y otras vuelven a reunir una marca con uno de los rostros que ayudó a construirla.
Una marca conocida reduce parte del riesgo
La nostalgia es la explicación más inmediata, pero no necesariamente la única.
Estrenar un programa desde cero implica instalar su nombre, explicar su propuesta y convencer a una audiencia de probarlo. Un espacio como Vértigo, Primer Plano o MasterChef comienza con una ventaja: millones de personas ya saben, al menos parcialmente, qué pueden esperar de él.
Durante el debate que la industria abrió el año pasado sobre el regreso de formatos antiguos, distintos ejecutivos apuntaron justamente al valor de ese reconocimiento previo. Carlos Valencia, productor ejecutivo de Mega, señaló que los programas instalados en la memoria colectiva ayudan a lanzar una producción porque parten asociados a un recuerdo, aunque advirtió que esa misma expectativa puede jugar en contra si la nueva versión no responde a lo que el público espera.
Cuando era parte de Chilevisión, Julio César Rodríguez defendió una lógica similar pero con un matiz: recuperar el nombre no implica necesariamente hacer televisión antigua. Al explicar proyectos como Fiebre de Baile, sostuvo que la propuesta debía conservar elementos reconocibles, pero integrarlos a una televisión atravesada por redes sociales, transmisiones paralelas, influencers y consumo multiplataforma.
El resultado tampoco ha sido uniforme. Algunos regresos consiguieron liderar inmediatamente su horario, como Fiebre de Baile, El Club de la Comedia y ¿Volverías con tu ex? 2. Otros formatos recuperados durante estos años han tenido desempeños más discretos.
La marca conocida, por tanto, puede conseguir atención inicial. Lo que ocurra después depende de si el producto logra justificar su regreso.
Una televisión que envejece mientras intenta renovarse
Hay otra paradoja detrás de esta estrategia.
Mientras los canales recuperan programas asociados fuertemente a la televisión de los años 2000 y 2010, la audiencia de televisión abierta chilena se ha ido concentrando precisamente en los segmentos de mayor edad.
El Consejo Nacional de Televisión informó en su anuario correspondiente a 2025 que el 65% de la audiencia de televisión abierta tenía más de 50 años, cinco puntos más que el año anterior. Los menores de 24 años, en contraste, representaban apenas 7,3% del público.
El regreso de formatos históricos puede, entonces, conectar de manera inmediata con quienes recuerdan sus primeras etapas. El desafío está en hacerlos relevantes para una audiencia que ya no necesariamente se sienta cada noche frente al televisor.
Ahí se explica parte de los cambios que acompañan los retornos: nuevos conductores, rostros más jóvenes, votaciones digitales, reacts, contenidos exclusivos para redes y disponibilidad en plataformas paralelas.
MasterChef incorpora un programa digital alrededor de la competencia. Primer Plano regresó prometiendo interacción en sus plataformas. Fiebre de Baile sumó transmisiones y contenidos desarrollados directamente para audiencias online. Vértigo, en tanto, apuesta por combinar a Martín Cárcamo, uno de los nombres asociados a su etapa más reciente, con Tita Ureta como señal de renovación.
Más que reconstruir literalmente la televisión del pasado, los canales parecen estar utilizando sus nombres como punto de partida para productos diseñados para un ecosistema nuevo.
Y ahí estará también la prueba de los próximos meses. Que una audiencia reconozca Alfombra Roja, Vértigo o MasterChef puede conseguir que vuelva a mirar. Que permanezca mirando dependerá de algo bastante menos nostálgico: si esas marcas todavía tienen algo nuevo que ofrecer después de recuperar su lugar en la pantalla.