Militares españoles de origen marroquí habrían informado internamente sobre contactos y presiones atribuidas a personas vinculadas con los servicios de inteligencia de Marruecos, según una investigación publicada este domingo por The Objective.
De acuerdo con el medio español, algunos de los episodios habrían ocurrido durante viajes de los efectivos a Marruecos para visitar a familiares. Las fuentes consultadas por la publicación sostienen que los contactos buscaban obtener información relacionada con unidades, mandos y movimientos internos de las Fuerzas Armadas españolas.
The Objective afirma además que algunos militares habrían dejado de viajar al país norteafricano ante el temor de volver a ser abordados y que, en determinados casos, se habría ejercido presión sobre familiares residentes en Marruecos.
Hasta ahora, estos antecedentes no han sido confirmados públicamente por el Ministerio de Defensa español ni existe una comunicación oficial de Marruecos que reconozca las actuaciones descritas. Por esa razón, las acusaciones se mantienen como información atribuida a las fuentes militares citadas por el medio.
Las alertas sobre Ceuta y Melilla
La publicación aparece en paralelo a nuevas informaciones sobre la evaluación que realizan los servicios de inteligencia españoles respecto de Ceuta y Melilla.
El País informó este 31 de agosto que organismos de inteligencia de España consideran probable un incremento de acciones encubiertas o de denominada “zona gris” sobre ambas ciudades durante los próximos meses.
Entre los escenarios considerados aparecen ciberataques, campañas de desinformación y otras formas de presión que no implican una acción militar convencional. Según esa información, los servicios españoles consideran, al mismo tiempo, poco probable una ofensiva militar directa de Marruecos contra Ceuta o Melilla.
Esos informes no confirman las denuncias específicas publicadas por The Objective sobre militares españoles, pero forman parte del contexto de vigilancia y seguridad que actualmente mantienen las autoridades españolas en torno a sus territorios del norte de África.
Una filtración bajo análisis
Otro antecedente que ha aumentado la atención de los organismos españoles es la difusión de una base de datos atribuida al grupo hacker Jabaroot.
Según informó El País, el grupo publicó información correspondiente a más de 70 mil supuestos miembros o colaboradores de los aparatos de seguridad marroquíes.
Las autoridades de Marruecos han cuestionado la autenticidad de esa filtración y sostienen que los archivos podrían haber sido obtenidos desde fuentes externas, posteriormente modificados o presentados fuera de contexto.
The Objective informó previamente que organismos españoles, entre ellos el Centro Nacional de Inteligencia, la Policía y estructuras de inteligencia militar, estarían revisando los nombres incluidos en esa documentación. Según el mismo medio, parte del análisis busca detectar posibles coincidencias con personas relacionadas anteriormente con unidades militares españolas, particularmente en Ceuta y Melilla.
La información difundida hasta ahora no permite establecer que todas las personas mencionadas en esa base de datos sean agentes de inteligencia ni que el listado sea completamente auténtico.
Cooperación oficial entre Madrid y Rabat
Las denuncias se conocen mientras el Gobierno español continúa defendiendo su cooperación institucional con Marruecos.
Este mismo domingo, el presidente Pedro Sánchez sostuvo que la información disponible para el Gobierno no permite atribuir a Rabat la organización de la reciente crisis migratoria ocurrida en Ceuta. El jefe del Ejecutivo español destacó además la colaboración posterior de las autoridades marroquíes.
La posición oficial de Madrid ha generado cuestionamientos de sectores de oposición y de algunos aliados parlamentarios, mientras los organismos de seguridad continúan evaluando posibles riesgos vinculados a Ceuta y Melilla.
España y Marruecos mantienen una relación especialmente sensible en materias migratorias, fronterizas, comerciales y de seguridad. Ceuta y Melilla son ciudades españolas ubicadas en el norte de África y sus fronteras terrestres con Marruecos han sido escenario recurrente de tensiones migratorias y diplomáticas.
Por ahora, no existe información pública que permita determinar cuántos militares habrían comunicado episodios como los descritos por The Objective ni si existen investigaciones judiciales abiertas específicamente por estas denuncias.
Los antecedentes publicados permanecen, por tanto, en una fase de verificación y análisis, mientras Defensa y los servicios de inteligencia españoles mantienen seguimiento sobre eventuales actividades de presión o inteligencia relacionadas con Marruecos.