Chile y Bolivia dieron este lunes un nuevo paso para fortalecer su coordinación frente al crimen organizado transnacional. Altos mandos de la Policía de Investigaciones, Carabineros y la Policía Boliviana se reunieron en La Paz en la primera Reunión de Altos Mandos Policiales y Unidades Especializadas (RAMPOL) realizada entre ambos países.
El encuentro se desarrolló en la Academia Nacional de Policías boliviana y contó, por Chile, con la presencia del director general de la PDI, Eduardo Cerna, y del subdirector de Carabineros, general Enrique Monrás, además de autoridades diplomáticas y representantes de las policías de ambos países.
La apuesta es que la cooperación deje de depender exclusivamente de casos específicos o de solicitudes realizadas cuando una investigación ya está en curso. Cerna sostuvo que la coordinación bilateral no puede ser “ocasional” ni depender de la urgencia de un caso, sino que debe mantenerse de manera planificada y sostenida.
La RAMPOL busca avanzar precisamente en esa dirección: intercambio oportuno de información, coordinación operativa e investigativa y canales directos de comunicación entre las instituciones encargadas de perseguir delitos que cruzan la frontera.
Cuatro mesas para delitos que atraviesan la frontera
La jornada contempló cuatro áreas especializadas de trabajo. Según informó la Cancillería chilena, una de ellas aborda INTERPOL, trata y tráfico de personas y legitimación de ganancias ilícitas; otra se concentra en delitos comunes en frontera y medioambiente; una tercera en anticorrupción interna, y la cuarta en crimen organizado y delitos transnacionales.
Entre las amenazas que motivan la coordinación aparecen el narcotráfico, la trata de personas y otras estructuras delictivas capaces de operar simultáneamente en ambos territorios.
La cooperación policial entre Chile y Bolivia, sin embargo, no comienza con esta reunión.
Uno de sus antecedentes más visibles se produjo en 2023, cuando ambos países acordaron intercambiar información en línea sobre vehículos encargados por robo. Ese año, autoridades bolivianas informaron haber recuperado 99 vehículos robados en Chile, junto con la implementación de mecanismos para facilitar su identificación y restitución. En paralelo se acordaron acciones contra la trata y el tráfico de personas.
La persecución penal también ha avanzado mediante investigaciones conjuntas. La Fiscalía Nacional informó que durante 2024 Chile suscribió un Equipo Conjunto de Investigación con Bolivia para abordar operaciones de tráfico de cocaína, mientras que en diciembre de 2025 ambos ministerios públicos crearon otro equipo destinado a investigar el tráfico de precursores químicos utilizados para fabricar drogas.
La diferencia ahora es el intento de consolidar esa cooperación a nivel policial y establecer relaciones directas entre unidades especializadas, en lugar de limitarla a investigaciones determinadas.
De un acuerdo regional a coordinación operativa
La reunión de La Paz también debe entenderse dentro de una estrategia regional más amplia impulsada este año por Chile.
El 28 de mayo, Chile, Bolivia, Argentina, Ecuador y Perú suscribieron el Compromiso Regional de Santiago contra la Delincuencia Organizada Transnacional, bajo la premisa de que los esfuerzos nacionales son insuficientes frente a organizaciones criminales que operan atravesando fronteras. Posteriormente se incorporaron Paraguay y Uruguay.
El pasado 19 de agosto se constituyó formalmente el grupo de trabajo de esa iniciativa, con cuatro áreas prioritarias: seguridad, inteligencia financiera y tributaria, trazabilidad y control migratorio, y control y fiscalización fronteriza.
Según Cancillería, la primera RAMPOL entre Chile y Bolivia busca llevar esa voluntad política a mecanismos concretos de cooperación entre las policías. Antes de esta reunión, la agenda bilateral en seguridad había tenido otra expresión durante el Comité de Fronteras realizado en La Paz en julio.
El acercamiento también responde a una línea política que ambos gobiernos han venido reforzando durante 2026. En marzo, los presidentes José Antonio Kast y Rodrigo Paz acordaron fortalecer la interoperabilidad institucional y el intercambio de información para enfrentar delitos transfronterizos, luego de abordar particularmente el robo y adulteración de combustible que afecta a Bolivia.
Frontera Bolivia–Chile en Hito Cajones. Foto: LBM1948 / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Commons de Wikimedia Ver foto de la frontera Bolivia–Chile