La noche del jueves, la Universidad de Santiago se preparaba para una jornada distinta a la que tenía programada. Un correo electrónico había llegado con una amenaza directa contra su comunidad. En el asunto aparecían cuatro palabras: “Haré una masacre”.
El mensaje anunciaba un eventual ataque armado durante el viernes 21 de agosto y estaba acompañado por una fotografía en la que aparecían una pistola y un cuchillo. Ante la amenaza, la universidad decidió cerrar preventivamente su campus de Estación Central, trasladar las clases a modalidad remota y reprogramar las evaluaciones presenciales. Así lo informó durante la noche del jueves.
Lo que inicialmente parecía concentrado en una casa de estudios comenzó a extenderse durante las horas siguientes. Antes de que terminara el viernes, cuatro universidades habían alterado sus actividades presenciales y detectives de la Brigada Investigadora del Cibercrimen llegaban hasta una vivienda en Lo Espejo.
Jueves por la noche: la Usach cierra el campus
La Universidad de Santiago fue la primera en comunicar públicamente una medida preventiva.
“Por motivos de seguridad y con el propósito de resguardar la integridad de nuestra comunidad”, explicó el plantel al anunciar el cierre para toda la jornada del viernes, de acuerdo con Ex-Ante.
El remitente del correo se atribuía una supuesta pertenencia a 764 y No Lives Matter, nombres asociados internacionalmente a comunidades extremistas violentas. Sin embargo, en ese momento no existía evidencia pública que permitiera acreditar que quien envió la amenaza perteneciera realmente a esas redes.
El FBI y el Departamento de Justicia de Estados Unidos han descrito a 764 como una red extremista violenta y nihilista vinculada a delitos cometidos principalmente en internet. Que el autor del mensaje utilizara ese nombre, por sí solo, no demostraba una conexión efectiva con la organización.
Viernes por la mañana: la alerta llega a otras universidades
Con el inicio de la jornada, la situación dejó de ser exclusiva de la Usach.
La Universidad Diego Portales (UDP) decidió desarrollar preventivamente sus actividades de manera remota. La Universidad Alberto Hurtado (UAH) suspendió sus actividades presenciales por motivos de seguridad y la Universidad Academia de Humanismo Cristiano (UAHC) tomó una decisión similar.
La Universidad de Chile también recibió mensajes amenazantes durante la mañana. En su caso, los correos llegaron a dependencias administrativas donde no se estaban desarrollando actividades académicas, por lo que el plantel mantuvo las clases pero reforzó los ingresos a Casa Central y Torre 15, además de aumentar las rondas de seguridad.
A esa altura, una amenaza enviada desde una pantalla ya había modificado la rutina de miles de estudiantes y trabajadores universitarios en Santiago.
La Fiscalía Metropolitana Centro Norte abrió una investigación y el fiscal Gonzalo Gutiérrez quedó a cargo de las primeras diligencias.
El rastro digital
Mientras las universidades mantenían cerradas o con actividades remotas sus dependencias, la investigación comenzó a seguir la huella dejada por los mensajes.
La Brigada Investigadora del Cibercrimen Metropolitana de la PDI realizó diligencias técnicas que permitieron identificar la dirección IP asociada al origen de las amenazas y ubicar un domicilio relacionado con el sospechoso, según informó Cooperativa.
La PDI también recurrió a mecanismos de cooperación internacional para individualizar al usuario detrás de uno de los perfiles investigados.
Con esos antecedentes, el fiscal Gutiérrez solicitó una orden judicial de entrada, registro y detención.
La información pública conocida hasta ahora también deja un matiz importante. El persecutor señaló que el imputado realizó amenazas contra víctimas de la Universidad de Santiago, Universidad Alberto Hurtado y Universidad Diego Portales. Aunque la UAHC también suspendió actividades después de recibir amenazas, las declaraciones oficiales revisadas hasta el cierre de esta nota no atribuyen expresamente ese mensaje al detenido.
Viernes por la tarde: una detención en Lo Espejo
El seguimiento terminó en una vivienda de Lo Espejo.
Allí la PDI detuvo a un hombre de 22 años, sin antecedentes policiales previos informados hasta ahora, e incautó evidencia digital que será sometida a peritajes.
“Al ingreso a este domicilio, en la comuna de Lo Espejo, se logró incautar evidencia digital”, explicó el comisario Alan Constanla, de la Brigada Investigadora del Cibercrimen, según consignó Cooperativa.
El detenido quedó bajo custodia y deberá enfrentar este sábado su audiencia de control de detención, donde el Ministerio Público tiene previsto formalizarlo por el delito de amenazas.
Emol informó que el joven sería estudiante de la Universidad Diego Portales. Sin embargo, hasta el cierre de esta nota ese antecedente no había sido confirmado públicamente por la PDI, Fiscalía o la propia casa de estudios, por lo que su eventual vínculo académico permanece por aclarar.
No era la primera amenaza contra la Usach
El episodio tampoco ocurrió completamente aislado.
El pasado 11 de junio, la Usach debió evacuar preventivamente su campus después de recibir otro correo que advertía sobre artefactos explosivos y un eventual tiroteo. Personal del GOPE revisó las instalaciones y posteriormente descartó la presencia de elementos sospechosos.
Por ahora, no existen antecedentes públicos que permitan atribuir aquella amenaza al joven detenido este viernes, por lo que ambos episodios no deben considerarse conectados mientras la investigación no establezca lo contrario.
Menos de 24 horas después de que el primer cierre universitario fuera anunciado, la investigación pasó de un correo anónimo a una dirección IP, un domicilio y una detención.
Pero el procedimiento no cierra todavía la historia. Los peritajes deberán determinar el alcance de la participación del imputado, qué mensajes pueden ser atribuidos técnicamente a él, si las imágenes de armas enviadas correspondían a elementos que realmente estaban en su poder y si existió algún vínculo efectivo con las organizaciones extremistas que mencionó.
Las universidades afectadas, en tanto, proyectan retomar sus actividades académicas y administrativas con normalidad a partir del lunes, manteniendo sus respectivos protocolos de seguridad.
Foto: Carlos Figueroa Rojas / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).