Chile busca profundizar su relación económica con China más allá del intercambio comercial. Durante una visita a Beijing, el canciller Francisco Pérez Mackenna presentó ante representantes de algunas de las principales empresas del país asiático una agenda destinada a atraer nuevos proyectos de inversión hacia territorio nacional.
El encuentro reunió a compañías vinculadas a sectores como energía, minería, infraestructura, electromovilidad, telecomunicaciones, biotecnología, agroalimentos y finanzas, entre ellas BYD, Sinovac, Goldwind y China Minmetals, según informó Ex-Ante.
La actividad se realizó en el marco del programa “Choose Chile – Elige Chile”, iniciativa del Gobierno que busca promocionar al país como destino para capital extranjero y ampliar la llegada de inversiones.

Una relación comercial que busca dar un nuevo paso
China es actualmente el principal socio comercial de Chile. Durante 2025, el intercambio entre ambos países alcanzó cerca de US$67 mil millones, consolidando al gigante asiático como uno de los mercados más relevantes para las exportaciones chilenas.
Sin embargo, la relación económica entre ambos países continúa concentrada principalmente en el comercio de bienes, especialmente en productos como cobre, litio, celulosa y alimentos.
Por eso, el objetivo del Ejecutivo es aumentar la participación china en proyectos productivos dentro de Chile, especialmente en áreas consideradas estratégicas como transición energética, infraestructura y nuevas tecnologías.
Durante su presentación, Pérez Mackenna destacó que Chile ya forma parte de las cadenas productivas chinas mediante el suministro de materias primas, pero planteó la necesidad de avanzar hacia una relación con mayor generación de valor dentro del país.
Las condiciones que Chile está ofreciendo a los inversionistas
Durante la reunión con empresarios chinos, el canciller presentó parte de las medidas económicas impulsadas por el Gobierno para entregar mayor certeza a grandes proyectos.
Entre ellas se encuentran la reducción del impuesto corporativo desde un 27% a un 23%, un régimen de estabilidad tributaria para inversiones de gran tamaño y una reducción del plazo para invalidar permisos sectoriales, según detalló Diario y Radio Universidad de Chile.
El Ejecutivo busca que estas condiciones permitan competir con otros países de la región en la atracción de capital extranjero, especialmente en sectores vinculados a minerales críticos, energía y tecnología.
El desafío: pasar de las conversaciones a los proyectos
Aunque la presencia de grandes empresas chinas en reuniones con autoridades representa un acercamiento económico, no significa necesariamente que existan nuevas inversiones confirmadas.
Algunas compañías presentes en los encuentros ya tienen vínculos con Chile. Por ejemplo, Sinovac ha mantenido una relación con el país a través del suministro de vacunas, mientras que empresas como Goldwind y China Harbour Engineering han participado en áreas como energía e infraestructura.
Pero también existen antecedentes de proyectos que finalmente no se concretaron. BYD había anunciado una inversión para producir cátodos de litio en Antofagasta, iniciativa que posteriormente fue descartada. Sinovac, en tanto, desistió de instalar un centro de investigación y desarrollo en Antofagasta luego de evaluar las condiciones del proyecto.
Estos casos reflejan uno de los principales desafíos para Chile: atraer anuncios de inversión no solo en reuniones diplomáticas, sino lograr que esas iniciativas finalmente se transformen en empleos, infraestructura y producción local.

China y Chile ante un nuevo escenario internacional
El acercamiento ocurre además en un contexto de mayores tensiones comerciales entre China y Estados Unidos, mientras Chile intenta mantener una relación económica abierta con sus principales socios internacionales.
La gira de Pérez Mackenna por Asia busca fortalecer vínculos con China, Vietnam y Japón, países considerados estratégicos para ampliar mercados, atraer inversión y desarrollar nuevas áreas de cooperación.
Hasta ahora, el mensaje del Gobierno hacia las empresas chinas es claro: Chile quiere seguir siendo proveedor de materias primas, pero también convertirse en un lugar donde esas cadenas productivas puedan instalar nuevas etapas de desarrollo.
Foto: Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile.