Uber decidió apostar por la chilena Galgo, una fintech especializada en la venta y financiamiento de motocicletas mediante una inversión estratégica que busca facilitar el acceso a vehículos para conductores y repartidores de aplicaciones en América Latina.
Más allá de la entrada de un nuevo inversionista, la operación conecta dos negocios que dependen cada vez más entre sí: las plataformas digitales necesitan personas con vehículos disponibles para prestar servicios, mientras una parte de quienes buscan trabajar en ellas enfrenta dificultades para obtener financiamiento en la banca tradicional.
Según el comunicado oficial de Galgo, la alianza comenzará en México y llegará durante el primer trimestre de 2027 a Chile y Colombia. El acuerdo contempla desarrollar productos de financiamiento diseñados especialmente para socios conductores y repartidores de Uber. El monto invertido y la participación que adquirirá la compañía estadounidense no fueron informados.
La inversión también financiará la expansión de Galgo hacia un cuarto mercado latinoamericano a comienzos de 2027, cuya identidad no ha sido revelada, y mayores gastos en tecnología, datos e inteligencia artificial. La empresa opera actualmente en Chile, Colombia y México y declara una red superior a 2.000 distribuidores aliados.
Para Uber, el atractivo del negocio está directamente relacionado con el crecimiento de su propia plataforma. La compañía sostuvo que ampliar el acceso a vehículos propios entre repartidores puede contribuir a aumentar su flora de dos ruedas y, con ello, el uso de sus servicios en América Latina. El financiamiento, sin embargo, será desarrollado a través de Galgo: el anuncio no implica que Uber se transforma en prestamista directo de sus conductores.
Crédito para alimentar la economía de plataformas
Galgo nació en Chile en 2018 bajo el nombre Migrante, inicialmente enfocada en facilitar el acceso al crédito a personas extranjeras con dificultades para construir un historial financiero local.
En 2023, la Corporación Financiera Internacional (IFC), perteneciente al Grupo Banco Mundial, firmó un acuerdo de colaboración con la empresa para fortalecer modelos de financiamiento dirigidos precisamente a segmentos poco atendidos por la banca tradicional, entre ellos migrantes, trabajadores de la economía informal y personas con historial crediticio limitado o inexistente.
Con el tiempo, la compañía concretó su negocio en la adquisición de vehículos, principalmente motocicletas usadas tanto como medio de transporte como herramienta de trabajo.
La alianza con Uber profundiza ahora esa estrategia hacia la llamada gig economy o economía de plataformas. En declaraciones recogidas por Pulso de La Tercera, Galgo afirma haber financiado a más de 200.000 personas y cerca de 7.500 motocicletas mensuales en los mercados donde opera. Esas cifras corresponden a antecedentes entregados por la propia compañía.
La empresa también busca aumentar considerablemente su escala. El cofundador y co-CEO Sebastián Parot señaló que la meta es pasar de aproximadamente US$100 millones en ingresos anualizados a US$500 millones hacia 2030, lo que implicaría multiplicar por cinco el tamaño actual del negocio.
El chairman y cofundador Diego Fleischmann aseguró, por su parte, que Galgo está creciendo cerca de 50% anual y alcanzó el punto de equilibrio en utilidad neta durante el último trimestre. La firma señala además haber levantado más de US$100 millones en capital y contar con más de US$350 millones en líneas de crédito de inversionistas institucionales y bancarios.
Para Uber, esa capacidad de financiar a usuarios que tienen menor acceso al sistema bancario tradicional abre la posibilidad de sumar conductores y repartidores que necesitan una motocicleta para generar ingresos. Para Galgo, en tanto, la plataforma estadounidense representa acceso a un amplio universo de potenciales clientes en distintos mercados.

Una expansión con un antecedente regulatorio en Chile
La expansión ocurre menos de un mes después de una sanción aplicada en Chile a Liquitech SpA, razón social bajo la cual Galgo identifica su operación en Santiago en su propio sitio web.
El 22 de julio, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) informó que aplicó a Liquitech una multa de 500 UF por cobros de intereses que excedieron la Tasa Máxima Convencional en operaciones realizadas entre agosto y diciembre de 2023.
La resolución sancionatoria N.º 7352 estableció que el caso involucró 1.959 operaciones de crédito en las que ciertos cobros tratados por la empresa como comisiones debían, bajo la normativa vigente, ser considerados intereses. El regulador determinó finalmente un exceso de $108.988.254 sobre la tasa máxima permitida.
Durante el procedimiento, Liquitech discrepó de la interpretación de la CMF sobre el tratamiento de algunos de esos cobros. Al determinar la sanción, el propio regulador consideró además que las operaciones se realizaron inmediatamente después de la entrada en vigencia de la Norma de Carácter General N.º 484, circunstancia que pudo generar dificultades sobre su aplicación.
El antecedente cobra relevancia frente a la nueva alianza, dado que Galgo planea ampliar precisamente su negocio de crédito hacia conductores y repartidores de Uber en Chile desde el próximo año.
Por ahora, las compañías no han detallado las tasas, requisitos de acceso, plazos ni condiciones que tendrán los productos diseñados específicamente para esos usuarios. Esos elementos serán relevantes para determinar cómo se materializa en Chile una alianza que ambas firmas presentan como una herramienta para ampliar el acceso a vehículos propios.
La inversión de Uber entrega a Galgo un socio estratégico para intentar acelerar una meta ambiciosa: multiplicar por cinco sus ingresos hacia 2030 y expandirse a nuevos países. Para la estadounidense, en tanto, financiar el acceso a motocicletas aparece como una forma indirecta de ampliar el ecosistema de personas que pueden trabajar mediante su plataforma en una región donde estos vehículos tienen un rol creciente en el transporte y las entregas.
Imagen generada con Inteligencia Artificial. El Carrerino 2026.