Un operativo simultáneo desplegado desde Antofagasta hasta Aysén puso este jueves bajo investigación a una presunta organización que, según la tesis del Ministerio Público, habría utilizado establecimientos vinculados al cannabis medicinal como una fachada para comercializar cannabis y sus derivados fuera del marco legal.
La denominada Operación Imperio de Ámsterdam es encabezada por la Fiscalía Regional de Aysén junto al OS-7 de Carabineros y contempló 42 órdenes judiciales de entrada y registro en nueve regiones, con la participación de más de 500 funcionarios policiales y cerca de 20 fiscales adjuntos en terreno, según informó T13.
Las cifras difundidas durante la jornada presentaron algunas diferencias. BioBioChile reportó 38 personas detenidas tras la ejecución de las órdenes judiciales, mientras una publicación posterior de Reportajes de T13 señaló que la investigación contempla órdenes de detención respecto de 39 imputados, incluyendo a una persona que se encuentra fuera del país.
La causa indaga presuntos delitos de tráfico ilícito de drogas, cultivo de plantas del género cannabis, desvío de cultivo autorizado, asociación ilícita para cometer delitos de tráfico y lavado de activos. Las personas detenidas deberán ser puestas a disposición del Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago para sus respectivos controles de detención.
De acuerdo con antecedentes del Ministerio Público citados por The Clinic, los imputados formarían parte de una organización dedicada al tráfico de cannabis y derivados que habría utilizado una estructura aparentemente formal y una presentación terapéutica para otorgar apariencia de legalidad a su actividad. Esta hipótesis deberá ser acreditada durante el proceso judicial.
Una red investigada en nueve regiones
Según antecedentes recopilados por Reportajes de Teletrece, la estructura tendría uno de sus principales centros de cultivo en Pelarco, región del Maule, además de un centro de operaciones en la Región Metropolitana. La investigación también examina posibles cultivos clandestinos y operaciones comerciales que, según estimaciones del reportaje, podrían superar los $8.000 millones. Esa cifra no ha sido presentada públicamente como un monto definitivo establecido por el Ministerio Público.
Uno de los hallazgos más llamativos se produjo en El Quisco, donde Carabineros encontró un contenedor enterrado con cerca de 500 plantas de cannabis. El recinto disponía de sistemas automatizados de riego, iluminación y ventilación para mantener el cultivo, según informó BioBioChile.
Las diligencias continúan para establecer el origen de esas plantas y determinar su vínculo exacto con la estructura investigada. Posteriormente, BioBioChile informó además de dos detenidos vinculados al hallazgo, mientras las pesquisas en la comuna permanecen abiertas.
El operativo también llegó a recintos relacionados con el Dispensario Nacional. En Viña del Mar fue allanado un establecimiento ubicado en calle 6 Norte, donde un hombre fue detenido, mientras que en Puerto Montt Carabineros incautó cajas con envases de apariencia medicinal, documentación y un computador desde otro establecimiento relacionado con la investigación.
Cannabis medicinal: qué permite la legislación
Uno de los puntos que las autoridades han buscado diferenciar es el objeto de la investigación. Carabineros señaló que la causa no está dirigida contra el cannabis medicinal, los pacientes ni quienes realizan un uso terapéutico dentro de la legislación vigente, sino contra quienes presuntamente habrían utilizado esa actividad como cobertura para cometer
En Chile, la Ley 20.000 establece que puede considerarse justificado el cultivo de cannabis destinado a un tratamiento médico cuando existe una receta extendida por el médico tratante. Esta debe indicar el diagnóstico, tratamiento, duración y forma de administración, la que no puede efectuarse mediante combustión.
La modificación incorporada en 2023 no constituye, sin embargo, una autorización general para comercializar cannabis a terceros. La propia legislación establece sanciones para el uso de recetas falsas y aumenta la pena cuando estas son utilizadas con fines de comercialización de la droga o para facilitarla a otras personas.
La distinción resulta central para comprender la investigación: la Fiscalía no está cuestionando la existencia de tratamientos con cannabis, sino que busca determinar si determinados establecimientos y personas habrían utilizado la apariencia de una actividad medicinal para desarrollar un negocio de tráfico de drogas.
Entre los imputados figura el modelo y exparticipante de televisión Camilo Huerta, quien se encontraba en Estados Unidos cuando se efectuaron las diligencias y mantiene una orden de detención vigente. De acuerdo con T13, es investigado por presunta asociación ilícita, tráfico de drogas y lavado de activos, debido a la eventual vinculación de un growshop con la estructura pesquisada.
Su abogado señaló este jueves que le instruyó regresar al país para enfrentar el procedimiento. En caso de no hacerlo, los investigadores podrían solicitar medidas de cooperación internacional para ejecutar la orden pendiente, según antecedentes publicados por BioBioChile.
Huerta ya se había referido públicamente meses antes a su relación con un dispensario. En una entrevista emitida en abril por Chilevisión, aseguró que cumplía solamente una “función administrativa” y negó ser propietario del establecimiento. Esa declaración corresponde a una versión previa al actual operativo y no constituye una respuesta a los antecedentes conocidos este jueves.
Las diligencias de la Operación Imperio de Ámsterdam continúan y será la Fiscalía la que deberá acreditar ante los tribunales la existencia de la organización criminal descrita, la participación individual de cada imputado y si la estructura asociada a los llamados dispensarios medicinales fue utilizada efectivamente como cobertura para actividades de tráfico y lavado de activos.