La Cámara de Diputadas y Diputados aprobó este lunes los tres vetos supresivos presentados por el presidente José Antonio Kast al proyecto de reconstrucción y reactivación económica, eliminando disposiciones que habían sido incorporadas durante su tramitación sobre anatocismo, derecho al olvido financiero y pago a 30 días para pequeñas y medianas empresas.
Las tres observaciones presidenciales fueron votadas por separado y consiguieron mayoría en la Sala. El veto destinado a eliminar la norma sobre anatocismo, concepto que corresponde al cobro de intereses sobre intereses previamente acumulados, fue respaldado por 75 diputados, con 59 votos en contra y 12 abstenciones.
La observación sobre derecho al olvido financiero, que buscaba suprimir una disposición relativa al tratamiento de determinadas deudas en los registros financieros, obtuvo 75 votos a favor, 58 en contra y 13 abstenciones.
En tanto, el veto dirigido a eliminar los cambios destinados a reforzar el pago a 30 días para las pymes fue aprobado por 74 votos a favor, 50 en contra y 22 abstenciones. En las tres votaciones, los diputados del Partido de la Gente se abstuvieron, según consignó Emol.
Las normas habían sido incorporadas previamente por el Congreso durante la discusión del denominado megaproyecto o “megarreforma”, algunas de ellas con apoyo de parlamentarios de oposición y votos provenientes del oficialismo. El Ejecutivo decidió posteriormente presentar vetos supresivos con el objetivo de retirarlas del texto final.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, defendió las observaciones argumentando que, pese a que las tres disposiciones podían parecer beneficiosas, el Gobierno considera que en su aplicación podrían producir consecuencias económicas adversas.
Tras la votación, Quiroz afirmó que con la aprobación de las observaciones el proyecto quedaba “perfeccionado” y señaló que el Ejecutivo espera avanzar hacia su promulgación una vez completados los trámites pendientes,
Qué eliminan los vetos y qué viene ahora
La primera de las normas suprimidas buscaba restringir el anatocismo, práctica mediante la cual los intereses generados por una deuda pueden incorporarse al capital y posteriormente producir nuevos intereses.
Durante el debate, sus defensores argumentaron que la disposición buscaba entregar mayor protección a los deudores. El diputado Héctor Ulloa, impulsor de la norma, cuestionó la posición de la industria financiera y sostuvo que la discusión debía abordar posibles abusos en el sistema crediticio.
Desde el oficialismo, en cambio, parlamentarios defendieron el veto señalando que una prohibición amplia podría terminar restringiendo alternativas de repactación, períodos de gracia o acceso a financiamiento. El diputado Agustín Romero planteó durante la sesión que una medida diseñada para proteger a los deudores podría tener efectos contrarios si termina encareciendo el crédito.
El segundo veto elimina una disposición sobre derecho al olvido financiero, mientras que el tercero suprime modificaciones destinadas a reforzar el cumplimiento de los plazos de pago a las pequeñas y medianas empresas.
Este último punto generó cuestionamientos desde la oposición. La jefa de bancada del Partido Comunista, Daniela Serrano, sostuvo durante la sesión que no existía, a su juicio, una justificación técnica suficiente para eliminar la norma relacionada con las pymes.
Los tres vetos continúan ahora su tramitación en el Senado, donde deberán ser analizados primero por la Comisión de Hacienda y posteriormente por la Sala. La revisión está prevista para esta semana.
Al tratarse de observaciones supresivas, el mecanismo constitucional entrega al Presidente una posición relevante frente al Congreso. Si ambas cámaras aprueban las observaciones, el proyecto continúa hacia su promulgación con las disposiciones eliminadas.
Si, en cambio, las dos cámaras rechazan una observación presidencial y desean mantener el texto que habían aprobado originalmente, deben insistir con el respaldo de dos tercios de sus miembros presentes. Si ese quórum no se alcanza, no habrá ley respecto de los puntos en que persista la discrepancia con el Ejecutivo, de acuerdo con la Constitución.
Por ello, la aprobación conseguida este lunes en la Cámara deja encaminada la eliminación de las tres disposiciones, aunque el Senado todavía debe pronunciarse.
El resultado constituye una nueva etapa de la extensa tramitación del proyecto de reconstrucción y reactivación económica. Mientras Hacienda sostiene que los vetos corrigen normas que podían provocar efectos indeseados, sectores de oposición cuestionan que se hayan eliminado disposiciones que buscaban aumentar la protección de deudores y pequeñas empresas. La definición definitiva quedará ahora en manos del Senado.
Foto: Cámara de Diputados de Chile.