La candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de Naciones Unidas enfrenta este jueves 30 de julio su primera medición concreta ante el Consejo de Seguridad, organismo encargado de recomendar a la persona que posteriormente deberá ser ratificada por la Asamblea General.
De acuerdo con lo informado por Emol, los integrantes del Consejo realizarán el primer straw poll o sondeo preliminar del proceso. Aunque la consulta no entrega un resultado oficial ni elimina automáticamente a los aspirantes con menor respaldo, permitirá conocer qué candidaturas generan mayor apoyo y cuáles enfrentan resistencia dentro del organismo.
La votación incluye a los 15 integrantes del Consejo de Seguridad: los cinco miembros permanentes —Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido— y los diez países que ocupan escaños temporales.
Según explicó Reuters, cada representante recibe una papeleta por candidato y puede marcar una de tres opciones: “alentar”, “desalentar” o “sin opinión”. El ejercicio se realiza a puertas cerradas, sus votos son secretos y no posee carácter vinculante.
Bachelet compite con otras seis figuras: el argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica; la costarricense Rebeca Grynspan; la ecuatoriana María Fernanda Espinosa; la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett; el expresidente senegalés Macky Sall y el diplomático ugandés Olara Otunnu.
Otunnu fue incorporado oficialmente el 24 de julio, después de que Uganda presentara su nominación. Su ingreso elevó de seis a siete el número de candidaturas, por lo que algunos reportes publicados antes de su inscripción todavía mencionan una cifra menor.
Una votación secreta que todavía no revela posibles vetos
El primer sondeo no debe interpretarse como una elección definitiva. Su propósito es medir la viabilidad de cada aspirante y facilitar negociaciones entre los miembros del Consejo de Seguridad. Si ninguno alcanza un respaldo suficiente, el organismo podrá celebrar nuevas rondas durante los próximos meses.
En esta etapa, todos los integrantes utilizan papeletas iguales. Esto significa que, aunque una candidatura reciba votos de “desalentar”, todavía no será posible determinar si alguno proviene de Estados Unidos, China, Rusia, Francia o Reino Unido, países capaces de impedir el avance de un postulante mediante su derecho a veto.
En rondas posteriores se pueden emplear papeletas diferenciadas para distinguir los votos de los cinco miembros permanentes de aquellos emitidos por los integrantes temporales. Ese mecanismo permite identificar si una candidatura, pese a obtener un respaldo mayoritario, enfrenta la oposición de alguna de las potencias.
Para ser recomendado a la Asamblea General, el nombre seleccionado necesita al menos nueve votos favorables en el Consejo y no recibir el veto de ningún miembro permanente. Una vez alcanzado ese acuerdo, el organismo presenta formalmente su recomendación ante los 193 Estados que integran la Asamblea General.
El proceso podría extenderse hasta septiembre u octubre si no surge una candidatura de consenso. Por ello, el resultado de la consulta de este jueves funcionará principalmente como un primer diagnóstico sobre las fortalezas y debilidades de cada campaña, y no como una proclamación anticipada del próximo secretario general.
La persona elegida sucederá al portugués António Guterres, quien dejará el cargo al término de su segundo mandato, y asumirá la conducción del organismo en enero de 2027.
Bachelet mantiene su campaña sin el respaldo del Gobierno chileno
La candidatura de la expresidenta fue presentada oficialmente el 2 de febrero por Chile, Brasil y México. Sin embargo, el Gobierno chileno retiró su patrocinio el 25 de marzo, mientras las administraciones brasileña y mexicana mantuvieron su respaldo.
La documentación publicada por Naciones Unidas conserva tanto la carta original de nominación conjunta como la comunicación mediante la cual Chile se retiró de la postulación. Bachelet continuó participando en las audiencias, debates y actividades organizadas como parte del proceso de selección.
Esta situación deja a una expresidenta chilena disputando el principal cargo diplomático de Naciones Unidas sin el apoyo del Ejecutivo de su propio país, una particularidad que ha acompañado la campaña durante sus últimas etapas.
Después del sondeo del Consejo de Seguridad, Bachelet continuará su agenda internacional. Según adelantó La Tercera, la exmandataria se prepara para participar el lunes 3 de agosto en un nuevo foro regional de candidaturas organizado en Montevideo.
La Cancillería de Uruguay confirmó que el encuentro reunirá a los cinco aspirantes provenientes de América Latina y el Caribe. Bachelet, Espinosa y Grynspan asistirán presencialmente, mientras Grossi y Rodrigues-Birkett intervendrán de manera virtual.
El diálogo será moderado por la periodista mexicana Carmen Aristegui y abordará asuntos como la reforma de Naciones Unidas, los conflictos internacionales, los derechos humanos, la desigualdad, el crimen organizado, la crisis climática y la relación del organismo con las nuevas generaciones.
La votación preliminar de este jueves no resolverá la competencia, pero marcará el inicio de una fase más reservada y decisiva, en la que la trayectoria pública de cada candidato comenzará a quedar subordinada a las negociaciones entre los países que integran el Consejo de Seguridad.
Foto: Hugo Ortiz Ron / Asamblea Nacional del Ecuador / Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.0).