El Gobierno retiró la urgencia de discusión inmediata de la megarreforma económica luego de constatar que no contaba con los votos suficientes para aprobar el informe de la comisión mixta en el Senado. La decisión aplazó el despacho definitivo del proyecto hasta el próximo 4 de agosto y evidenció el peso que adquirió el Partido Nacional Libertario (PNL) en la recta final de la tramitación.
La votación debía zanjar el último punto pendiente del proyecto: el mecanismo de compensación a los municipios por la exención del pago de contribuciones a adultos mayores de 65 años. Sin embargo, la negativa del senador del PNL, sumada a otros votos que el Ejecutivo no logró asegurar, dejó a La Moneda sin el respaldo necesario para cerrar la discusión legislativa, por lo que optó por retirar la urgencia antes de exponerse a una derrota en la Sala.
El conflicto por el anatocismo
El traspié legislativo se produjo en medio de otra controversia dentro de la megarreforma: la incorporación de una norma que prohíbe el anatocismo, es decir, el cobro de intereses sobre intereses cuando una deuda entra en mora.
En términos simples, el anatocismo consiste en sumar los intereses vencidos al capital adeudado para que los nuevos intereses se calculen sobre ese monto acumulado. De acuerdo con informes del Banco Central y de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), eliminar este mecanismo podría traducirse en un aumento del costo del crédito para personas y empresas, ya que las instituciones financieras tenderían a compensar ese mayor riesgo elevando las tasas de interés desde el inicio de los préstamos.
Por ese motivo, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, confirmó que el Ejecutivo presentará un veto supresivo para eliminar esa disposición del texto una vez que concluya su tramitación en el Congreso. La autoridad señaló que la decisión se basa en los informes técnicos emitidos por el Banco Central y la CMF, los que advierten efectos negativos sobre el funcionamiento del mercado financiero.
Distancia con el Gobierno
El episodio volvió a evidenciar las diferencias entre el Partido Nacional Libertario y el Gobierno de José Antonio Kast. Aunque la colectividad ha respaldado parte importante de la agenda del Ejecutivo, ha insistido en mantener autonomía política y ha marcado distancia en diversas negociaciones parlamentarias.
En los últimos días, Johannes Kaiser sostuvo que el Gobierno ha terminado impulsando temas promovidos por el PNL y reiteró que su partido continuará actuando con independencia en el Congreso. La postura quedó reflejada nuevamente durante la discusión de la megarreforma, donde el oficialismo no consiguió reunir los votos necesarios para despachar el proyecto antes del receso legislativo.
Con la urgencia retirada, la votación final quedó reprogramada para el 4 de agosto. Además del veto anunciado sobre el anatocismo, el proyecto enfrenta requerimientos presentados ante el Tribunal Constitucional por parlamentarios de oposición, lo que anticipa que la discusión de la principal reforma económica del Gobierno seguirá abierta durante las próximas semanas.