El temporal encontró a Talagante con más de un frente abierto. A la preocupación por el aumento del caudal del río Mapocho y la seguridad de las familias que viven en su ribera se sumaron anegamientos en viviendas entregadas hace menos de dos años, dificultades en los sistemas de drenaje y nuevos operativos de evacuación.
La emergencia comenzó a prepararse antes de la llegada de las precipitaciones más intensas. Senapred había identificado al campamento Ribera del Río como uno de los puntos vulnerables de la Región Metropolitana y determinó su evacuación preventiva ante el riesgo de una crecida del Mapocho.
Durante el operativo participaron autoridades regionales y comunales, equipos de emergencia, policías y personal militar. Como informó previamente El Carrerino, funcionarios recorrieron el asentamiento casa por casa y utilizaron megáfonos para pedir a sus residentes que se trasladaran a los albergues habilitados.
El gobernador metropolitano, Claudio Orrego, señaló durante la noche del jueves que más de 1.500 personas ya habían sido evacuadas desde el sector, mientras insistía en que quienes permanecían en el lecho del río debían abandonar el lugar antes de que continuara aumentando el caudal, de acuerdo con información publicada por Bío Bío Chile.
Viviendas nuevas y un sistema que no resistió la lluvia
Mientras la atención seguía concentrada en el cauce del río, otra emergencia comenzó a desarrollarse dentro de un conjunto habitacional entregado hace aproximadamente un año y siete meses.
Varias viviendas quedaron rodeadas por el agua luego de que los colectores de aguas lluvias no lograran absorber el volumen de las precipitaciones. El agua alcanzó a ingresar a algunas casas y los residentes debieron improvisar barreras con sacos de arena y nylon, además de trasladar muebles hacia los segundos pisos.
La presidenta del comité del sector afirmó a CHV Noticias que los problemas eran conocidos con anterioridad y que el déficit de colectores no habría sido resuelto durante la construcción del proyecto. El alcalde Sebastián Rosas coincidió en que existían deficiencias en la infraestructura y sostuvo que los sumideros no daban abasto.
Equipos municipales y voluntarios de Bomberos trabajaron con motobombas para intentar reducir el nivel del agua. Sin embargo, el alcalde reconoció que el caudal que continuaba ingresando superaba la capacidad de extracción y señaló que incluso se evaluaba romper parte del pavimento para facilitar su escurrimiento y evitar nuevos daños.
ADN Radio informó además de una evacuación preventiva desarrollada por Carabineros en el campamento Almirante Latorre, destinada a resguardar a familias, niños y mascotas frente al riesgo generado por las precipitaciones.
Otro de los puntos que se mantuvo bajo vigilancia fue La Manresa. La Municipalidad de Talagante informó que el alcalde, Bomberos y los equipos de Emergencia Municipal recorrieron el sector para supervisar el comportamiento del río y reforzar el monitoreo preventivo.
En la zona también se desarrollaron obras de protección ante una eventual crecida del río Maipo y se acordó con los vecinos un plan de emergencia y evacuación, considerando la experiencia de las inundaciones registradas durante 2023. Entre los trabajos se contempló cerrar un brazo del río identificado por la comunidad como un punto de riesgo.
El paso del sistema frontal dejó así una comuna tensionada por problemas distintos, pero conectados. Por una parte, la exposición de cientos de familias instaladas en zonas inundables; por otra, viviendas recientes cuya infraestructura para evacuar las aguas lluvias quedó cuestionada ante las primeras precipitaciones de mayor intensidad.
Talagante permanecía al cierre de esta edición con equipos desplegados y distintos sectores bajo vigilancia. El balance definitivo dependerá tanto de la evolución de los ríos como de los daños que puedan identificarse una vez que disminuya el agua en los barrios afectados.