El temporal que desde este jueves afecta a gran parte del país dejó de ser un pronóstico para convertirse en una emergencia que golpeó simultáneamente a distintas regiones. Vientos que superaron los 100km/h, intensas lluvias, marejadas, crecidas de ríos y miles de hogares sin electricidad marcaron una jornada que obligó a desplegar evacuaciones preventivas, suspender actividades y reforzar los equipos de respuesta ante desastres. El balance, además, se agravó con la confirmación de tres personas fallecidas durante el desarrollo del sistema frontal.
Aunque el fenómeno ya provocó importantes afectaciones, las autoridades insisten en que el episodio meteorológico todavía no alcanza su punto más intenso, por lo que llamaron a la población a mantenerse informada y evitar desplazamientos innecesarios.
Un país bajo monitoreo permanente
Desde comienzos de la jornada, el Gobierno y el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) mantuvieron un monitoreo permanente en las diez regiones incluidas en la emergencia preventiva, coordinando evacuaciones, habilitando albergues y reforzando los equipos desplegados en terreno. Según informó Senapred, previamente se habían establecido perímetros de seguridad en sectores considerados de alto riesgo, entre ellos el campamento Ribera del Río Mapocho, en Talagante; La Islita, en Puente Alto; y Termas del Flaco, en la Región de O’Higgins.
Uno de los principales impactos del temporal volvió a sentirse en el suministro eléctrico. Durante la tarde, distintos balances nacionales reportaban que más de medio millón de clientes permanecían sin energía, principalmente debido a la caída de árboles, postes y tendidos eléctricos provocados por las fuertes ráfagas de viento. Las regiones de La Araucanía, Biobío y Valparaíso concentraban buena parte de las interrupciones del servicio.
Las empresas distribuidoras reforzaron sus cuadrillas para enfrentar la emergencia, mientras las autoridades advirtieron que las labores de reposición podrían verse dificultadas mientras continúen las condiciones meteorológicas adversas.
Tres fallecidos y una serie de emergencias marcaron la jornada
La emergencia también dejó víctimas fatales. Durante el día se confirmó el fallecimiento de un trabajador que fue aplastado por un árbol en la Región del Biobío, de un hombre que cayó desde un techo en La Araucanía y de una persona que murió tras recibir una descarga eléctrica en Cerro Navia.
A estos hechos se sumaron múltiples situaciones de emergencia registradas a lo largo del país. En Coquimbo, una grúa pluma colapsó sobre varias viviendas producto de los fuertes vientos, mientras que en Talagante continuó la evacuación preventiva del campamento Ribera del Río Mapocho ante el riesgo de aumento del caudal. En la Región del Biobío también se ordenaron evacuaciones por marejadas y persistió el monitoreo de sectores costeros considerados vulnerables.
De acuerdo con los balances entregados durante la jornada, además se registraban personas damnificadas, familias albergadas, viviendas con distintos niveles de daño y sectores aislados, especialmente entre las regiones del Maule, Biobío y La Araucanía.
La madrugada del viernes será la prueba más exigente
Pese a la magnitud de los efectos registrados durante este jueves, las autoridades insistieron en que el sistema frontal aún no mostraba su mayor intensidad. La Dirección Meteorológica de Chile anticipó que las precipitaciones y el viento aumentarían durante la madrugada y parte de la jornada del viernes, especialmente en la zona central, manteniéndose vigentes las alertas meteorológicas.
En paralelo, el Presidente José Antonio Kast confirmó que este viernes viajará a la Región del Biobío para encabezar reuniones de coordinación y supervisar en terreno la respuesta frente a la emergencia, una de las zonas más afectadas por el temporal.
Con el país aún bajo alerta y los equipos de emergencia desplegados en distintas regiones, el primer día del sistema frontal dejó un balance complejo, mientras tanto las autoridades aseguran que continuarán con el monitoreo en la reposición de servicios básicos y el comportamiento que tendrá el fenómeno durante las próximas horas.