Codelco vuelve a quedar bajo presión. Un informe de flujos de caja solicitado por el nuevo directorio de la estatal, encabezado por Bernardo Fontaine, realizó una revisión crítica del desempeño financiero de la compañía durante los últimos años y concluyó que la empresa enfrenta un deterioro sostenido de sus principales indicadores.
Según reveló Diario Financiero, el reporte revisa un período de ocho años, pero pone especial atención en los ejercicios 2022-2025, etapa en que Máximo Pacheco presidió el directorio de Codelco. Durante ese lapso, la minera estatal realizó aportes al Fisco por US$ 7.039 millones, mientras que su endeudamiento creció en una cifra mayor: US$ 8.734 millones.
El documento sostiene que, entre 2022 y 2025, la compañía contrajo pasivos por US$ 8.958 millones, mientras que sus utilidades acumuladas en el mismo período llegaron a US$ 626 millones, excluyendo asociado a Novandino Litio. En otras palabras, de acuerdo con el análisis citado por Diario Financiero, Codelco se endeudó en una magnitud muy superior a las ganancias obtenidas durante esos cuatro años.
La deuda bruta de la estatal habría cerrado 2025 en US$ 26.328 millones, un alza de 50% respecto a los US$ 17.594 millones registrados en 2021. El informe plantea que este escenario obliga a repensar la estrategia de la corporación, revisar su cartera de negocios, sus gastos y sus inversiones.
El diagnóstico se conoce en un momento sensible para la principal minera estatal del país. En mayo, el gobierno designó a Bernardo Fontaine como nuevo presidente del directorio de Codelco, en reemplazo de Máximo Pachecho, en medio de críticas por deuda, sobrecostos y problemas de producción. Reuters informó entonces que el nuevo directorio recibió el mandato de impulsar revisiones internas y auditorías para abordar dudas sobre el desempeño reciente de la compañía.
Menor producción, mayores costos y el desafío de volver a generar valor
Uno de los puntos centrales del informe es que el aumento de la deuda no habría estado acompañado por una mejora equivalente en producción o rentabilidad. Según el reporte citado por Diario Financiero, la producción promedio anual de Codelco entre 2022 y 2025 fue 16% inferior a la del período 2018-2021, pese a que entre 2018 y 2025 se invirtieron casi US$ 32.000 millones.
El documento también señala que el precio promedio del cobre fue cerca de 30% mayor durante el período 2022-2025, pasando de US$ 3,18 a US$ 4,13 la libra. En teoría, ese escenario debió favorecer el flujo de caja operacional de la empresa. Sin embargo, el informe indica que ocurrió lo contrario: el flujo se redujo en más de US$ 4.000 millones respecto del período anterior, afectado por menor producción, inversiones que no compensaron la caída y un aumento de 42% en los gastos.
La pérdida de eficiencia también se refleja en la relación entre ingresos y costos. De acuerdo con el análisis, los gastos y costos pagados representaban en promedio un 60% de los ingresos de caja entre 2018 y 2021, pero escalaron a 73% en 2025. Con ello, el flujo operacional cayó de 40% a 27% de los ingresos.
El reporte apunta además al costo del endeudamiento. En 2025, Codelco habría pagado US$ 1.127 millones en intereses, casi el doble que en 2018 y una cifra superior a la utilidad del ejercicio, estimada en US$ 416 millones si no se considera la utilidad contable asociada a Novandino Litio.
Los antecedentes coinciden con un contexto productivo complejo. Reuters reportó que Codelco produjo 1,33 millones de toneladas métricas de cobre en 2025, apenas 0,5% más que en 2024, y que la compañía sigue intentando recuperar niveles de producción tras años marcados por menores leyes de mineral, retrasos en proyectos estructurales y problemas operacionales.
La discusión también se cruza con las dudas levantadas por la producción de fines de 2025. En marzo, algunos analistas y exejecutivos cuestionaron el fuerte salto productivo registrado en diciembre, luego de que la producción de enero de 2026 cayera con fuerza frente al mes anterior. Codelco defendió entonces que el resultado respondió al uso de inventarios, mejor desempeño en algunas divisiones y fuentes no previstas de material.
Pese al diagnóstico crítico, el informe no plantea que Codelco sea una empresa inviable. Por el contrario, cierra con una mirada constructiva: la estatal seguiría contando con recursos humanos, activos minerales e infraestructura productiva suficientes para recuperar eficiencia y generación de valor, siempre que logre ajustar su estrategia y mejorar el retorno de sus inversiones.
El desafío, entonces, no es menor. Codelco sigue siendo clave para las finanzas públicas chilenas y para la posición del país en la industria mundial del cobre. Pero el informe solicitado por el nuevo directorio instala una advertencia clara: producir más, invertir mejor y controlar costos ya no son metas separadas, sino condiciones básicas para que la estatal vuelva a sostener su peso económico sin depender cada vez más de deuda.
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