El Banco Central recortó su proyección de crecimiento para la economía chilena durante 2026, en medio de un escenario marcado por menor actividad, presiones inflacionarias asociadas al petróleo y un mercado laboral más débil.
Según el Informe de Política Monetaria de junio, el rango de crecimiento previsto para este año bajó a 1%-1,75%, por debajo del 1,5%-2,5% estimado en el IPoM de marzo.
El IPoM, o Informe de Política Monetaria, es uno de los principales documentos que publica el Banco Central para comunicar su diagnóstico sobre la economía chilena. En él, el organismo entrega proyecciones de crecimiento, inflación, consumo, inversión y empleo, además de explicar los factores internos y externos que pueden influir en la trayectoria de los precios y en sus futuras decisiones de política monetaria.
El ajuste responde principalmente al débil desempeño de la actividad durante el primer trimestre, explicado en parte por rubros asociados a recursos naturales, como minería, agricultura y pesca, según detalló el propio Banco Central en su publicación.
La nueva proyección también fue recogida por Diario Financiero, que destacó que el piso estimado para el crecimiento de 2026 ahora se ubica en 1%, aunque el informe mejora las perspectivas para 2027 y 2028.
Tasa se mantiene en 4,5%
El recorte en la proyección de crecimiento se conoció luego de que el Consejo del Banco Central decidiera mantener la Tasa de Política Monetaria en 4,5%.
De acuerdo con el comunicado de la Reunión de Política Monetaria de junio, la decisión fue adoptada por unanimidad y responde a un escenario donde los riesgos para la inflación se han ido equilibrando, aunque la incertidumbre sigue siendo mayor a la habitual.
El Banco Central señaló que el conflicto en Medio Oriente se mantiene como un foco relevante de atención, debido a su impacto en el precio del petróleo y, por esa vía, en los combustibles y la inflación.
En los últimos días, el precio del petróleo cayó a niveles algo inferiores a los US$80 por barril, tras el anuncio de un acuerdo de cese al fuego entre Estados Unidos e Irán. Sin embargo, el ente emisor advirtió que el conflicto aún no está completamente resuelto y que la oferta mundial de petróleo no se ha normalizado.
Inflación seguiría sobre la meta este año
En materia de precios, el Banco Central proyecta que la inflación cerrará 2026 en 4,2%, cifra superior al 4% previsto en el informe anterior.
El alza se explica principalmente por el aumento del precio de los combustibles tras el shock internacional provocado por el conflicto en Medio Oriente. En mayo, la inflación anual llegó a 3,9%, mientras que la inflación subyacente se ubicó en 3,2%.
Pese a esta presión de corto plazo, el ente emisor mantiene su estimación de que la inflación volverá a niveles cercanos al 3% durante el segundo trimestre de 2027.
Consumo, inversión y empleo bajo presión
El informe también advierte señales de debilidad en algunos componentes de la economía local.
El consumo privado mantuvo dinamismo durante el primer trimestre, pero el Banco Central anticipa que hacia adelante tendría un menor impulso, debido al deterioro de algunos de sus fundamentos. En paralelo, la formación bruta de capital se debilitó y la inversión fue revisada a la baja para este año.
El mercado laboral también aparece como un punto de preocupación. El comunicado de la RPM (Reunión de Política Monetaria) advierte un aumento de la tasa de desempleo en un contexto de débil creación de empleo.
Aun así, el escenario de mediano plazo muestra algunos elementos más favorables. El Banco Central elevó sus perspectivas de crecimiento para 2027 a un rango de 2%-3%, apoyado en mejores proyecciones de inversión.
En síntesis, el IPoM de junio muestra una economía chilena con menor crecimiento esperado para este año, inflación todavía presionada por factores externos y una política monetaria que se mantiene cautelosa.
Foto: Banco Central de Chile / Wikimedia Commons.