La historia de Energy Fitness Club, una de las cadenas de gimnasios más conocidas del país, llegó a su fin.
La empresa informó que iniciará un proceso de liquidación voluntaria y cerrará sus puertas, poniendo término a casi 30 años de funcionamiento en Chile. Según informó Emol, la compañía presentó la solicitud luego de “años de esfuerzos” para mantener su continuidad. La cadena presentaría la solicitud de liquidación voluntaria tras no lograr concretar las alternativas que había explorado para asegurar su continuidad operacional.
Pero la caída de Energy no partió esta semana. El cierre es el último capítulo de una crisis que venía acumulándose desde hace años.
Una crisis que venía desde 2019
Los problemas financieros de Energy comenzaron a hacerse visibles mucho antes del cierre definitivo.
En diciembre de 2024, 24 Horas informó que la cadena había solicitado el inicio de una reorganización judicial para evitar la quiebra. En esa publicación, el medio señaló que los problemas económicos de la empresa comenzaron en 2019, tras contraer una deuda de $12 mil millones.
El mismo reporte consignó que Energy mantenía una deuda superior a los $10 mil millones y que entre sus principales acreedores estaban Scotiabank, Itaú e Inmobiliaria Catedral Limitada.
La empresa apuntaba entonces a una serie de factores que golpearon su operación: el estallido social, la pandemia, el cierre prolongado de gimnasios, la inflación y un escenario de precios más complejo para la industria.
La reorganización judicial y el intento de salvataje
La reorganización judicial buscaba darle aire a la compañía, ordenar sus compromisos financieros y evitar la liquidación.
Durante 2025, Energy logró aprobar un acuerdo con sus acreedores. Según informó Diario Financiero, la cadena obtuvo el respaldo del 95% de sus acreedores, lo que en ese momento fue leído como una posibilidad real de continuidad.
La empresa intentó presentarlo como una nueva etapa. Sin embargo, el alivio no duró demasiado.
El acuerdo comenzó a quebrarse
En abril de 2026, Pulso de La Tercera informó que Banco Bci solicitó la liquidación forzosa de Energy Fitness Club, acusando incumplimientos en el acuerdo de reorganización judicial.
De acuerdo con ese reporte, el veedor del proceso, Enrique Ortiz, había advertido a la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento que la empresa no había cumplido con obligaciones contempladas en el acuerdo.
Uno de los puntos más sensibles tenía relación con las cotizaciones previsionales. Según Pulso, de un total de $248 millones devengados por cotizaciones de febrero de 2026, Energy solo habría pagado $52 millones.
A eso se sumaba otro flanco: una deuda de $1.363 millones por Formulario 29, incluyendo IVA impago y cuotas de convenios con la Tesorería General de la República.
Las declaraciones de Alex Wiesner
Antes del cierre, el fundador y CEO de Energy, Alex Wiesner, salió a defender que la empresa todavía tenía margen para evitar el colapso.
En declaraciones recogidas por La Tercera, Wiesner sostuvo que los temas de la reorganización estaban siendo negociados “con la seriedad que requiere”, especialmente con la Tesorería General de la República mediante convenios de pago.
“El equipo completo de Energy está 100% jugado en salvar a Energy”, dijo entonces.
Días antes, Meganoticias también había recogido una declaración del fundador, quien aseguró que la situación era “plenamente reversible” y que la solicitud de quiebra presentada por el Bci no significaba, por sí sola, que la empresa estuviera en una etapa terminal.
Pero finalmente el salvataje no prosperó.
El cierre definitivo
El cierre fue confirmado por la propia empresa a través de una comunicación enviada a sus clientes.
En el correo, Energy sostuvo que, después de años buscando alternativas para dar continuidad a la compañía, incluyendo procesos de reorganización, búsqueda de inversionistas y distintos esfuerzos para evitar el desenlace, debió iniciar un proceso de liquidación y cerrar sus puertas.
La compañía también reconoció que la situación generaba “tristeza, incertidumbre y también molestia”, especialmente entre quienes mantenían planes vigentes.
“Entendemos esas emociones y lamentamos profundamente haber llegado a este escenario”, señaló la empresa en el mensaje enviado a sus usuarios.
Respecto de los contratos y planes activos, Energy indicó que su situación deberá ser abordada en el marco del proceso de liquidación iniciado por la compañía. Además, informó que cualquier información relevante será comunicada oportunamente a través de sus canales oficiales.


Clienta renovó hace un mes y se enteró por Instagram
Una clienta de Energy relató a El Carrerino que no recibió un aviso previo sobre el cierre del gimnasio y que se enteró de la situación a través de Instagram.
Según comentó, desde que se inscribió, hace aproximadamente dos años, ya escuchaba entre otros asistentes comentarios sobre una eventual clausura de la cadena. Sin embargo, asegura que nunca recibió una comunicación formal anticipando el cierre.
Su caso refleja una de las principales dudas que deja la liquidación: qué ocurrirá con quienes pagaron por adelantado.
La clienta afirmó que había renovado su plan anual hace apenas un mes, por lo que ahora espera saber si existirá algún tipo de devolución, compensación o respuesta dentro del proceso.
El correo enviado por la empresa reconoce la situación de quienes tenían contratos y planes vigentes, pero no entrega una solución inmediata. Por ahora, todo queda sujeto al proceso de liquidación.
Las dudas para los trabajadores
El cierre también abre interrogantes para los trabajadores de la compañía.
Energy en 2024 contaba con más de 30 sedes en Chile y más de 1.150 trabajadores.
A eso se suman las dudas por el estado de sueldos, cotizaciones, finiquitos y obligaciones pendientes, especialmente considerando que uno de los incumplimientos advertidos durante el proceso de reorganización apuntaba justamente al pago incompleto de cotizaciones previsionales.
Hasta ahora, la empresa no ha informado públicamente cuántos trabajadores se verán afectados por el cierre ni cómo se resolverán esas obligaciones dentro del proceso de liquidación.