El corretaje de propiedades podría enfrentar cambios relevantes en Chile si avanza el proyecto que busca crear un Registro Nacional de Corredores de Propiedades y regular el ejercicio de esta actividad.
El tema volvió a circular luego de análisis difundidos en redes y YouTube sobre el posible impacto de esta normativa en quienes trabajan en el mundo inmobiliario, especialmente corredores independientes, emprendedores del rubro y personas que realizan intermediación en compraventas o arriendos.
La discusión no es nueva. El proyecto, identificado en el Congreso con el boletín 10.391-03, ingresó originalmente en 2015 y busca establecer un marco normativo para el corretaje inmobiliario. Según la ficha legislativa de la Cámara de Diputadas y Diputados, la iniciativa crea el Registro Nacional de Corredores de Propiedades y regula el ejercicio de dicha actividad. Actualmente figura en segundo trámite constitucional.
Qué busca el proyecto
De acuerdo con la propia Cámara, el objetivo central es establecer un marco normativo que eleve los estándares de capacitación e idoneidad en una actividad donde participan miles de personas y que actualmente se rige principalmente por las directrices del mercado. La corporación informó que la Cámara aprobó de forma unánime la iniciativa y la envió al Senado a segundo trámite.
El proyecto define a los corredores de propiedades como personas naturales o jurídicas establecidas en Chile que se dedican habitualmente a la intermediación inmobiliaria. En la versión ingresada a tramitación, se plantea que para ejercer el corretaje se requeriría cumplir condiciones básicas, como ser ciudadano o extranjero residente, haber cursado enseñanza media o equivalente, y no haber sido condenado por delitos contra la propiedad o figuras de estafa.
La propuesta también considera un registro público y obligatorio, que funcionaría como requisito habilitante para prestar servicios de corretaje. Además, se contempla que quienes utilicen páginas web, correos electrónicos u oficinas exhiban su inscripción o número de registro.
¿Se prohibirá el corretaje inmobiliario?
La pregunta que más inquieta al rubro es si el corretaje quedará restringido o si muchas personas quedarán fuera de la actividad.
La respuesta corta es: no se trata de una prohibición general, sino de una regulación que busca establecer requisitos para ejercer formalmente como corredor de propiedades.
El punto clave está en que, si la norma se aprueba en los términos propuestos, quienes quieran prestar servicios de corretaje deberían inscribirse en el registro correspondiente y cumplir los requisitos fijados por la ley y su reglamento.
En esa línea, la iniciativa también reserva el uso de la expresión “corredor de propiedades” para quienes estén inscritos en el registro. Esto podría afectar especialmente a personas que hoy operan de manera informal o sin formación específica en el rubro.

Impacto para emprendedores inmobiliarios
Para emprendedores y pequeños corredores, el proyecto abre un escenario mixto.
Por un lado, podría elevar las barreras de entrada para quienes quieran iniciar actividades en corretaje inmobiliario. Ya no bastaría con captar propiedades, publicar avisos y cobrar comisión: sería necesario cumplir requisitos, registrarse y operar bajo mayores estándares.
Por otro lado, una regulación también podría beneficiar a quienes ya trabajan de manera profesional. Contar con un registro público permitiría diferenciar a corredores formales de actores improvisados, reducir riesgos para clientes y dar mayor confianza en operaciones que suelen involucrar montos altos, contratos complejos y decisiones patrimoniales importantes.
El corretaje inmobiliario no es una actividad menor. En una compraventa o arriendo, el corredor suele intermediar entre propietarios, compradores, arrendatarios, bancos, notarías, abogados y conservadores de bienes raíces. Por eso, la discusión sobre capacitación, responsabilidad y transparencia tiene impacto directo en consumidores y emprendedores del sector.
Qué pasaría con plataformas y servicios digitales
Uno de los puntos relevantes para el ecosistema emprendedor es el avance del corretaje digital. Hoy existen corredores que trabajan principalmente desde redes sociales, portales inmobiliarios, páginas web o bases de datos propias.
La versión del proyecto revisada por la Cámara establece obligaciones para quienes utilicen páginas web o correo electrónico, como exhibir certificado o número de inscripción. Esto podría llevar a que la actividad digital también quede sujeta a reglas más claras, especialmente en publicidad, identificación del corredor y responsabilidad frente al cliente. (camara.cl)
Para quienes emprenden en el mundo proptech, administración de arriendos, captación de propiedades o asesoría inmobiliaria, este punto será clave. La regulación podría ordenar el mercado, pero también exigir adaptación administrativa y jurídica.
Protección al consumidor y responsabilidad
El proyecto también se cruza con la protección de los consumidores. Según el texto difundido por la Cámara, las infracciones cometidas por personas naturales o jurídicas que presten servicios de corretaje o administración inmobiliaria respecto de sus clientes podrían ser sancionadas conforme a la Ley del Consumidor. (learninggroup.cl)
Esto importa porque muchas disputas inmobiliarias se originan en información incompleta, promesas no cumplidas, problemas con comisiones, falta de respaldo documental o desconocimiento de obligaciones legales.
Una regulación más clara podría fortalecer los derechos de quienes contratan servicios de corretaje y, al mismo tiempo, obligar a los corredores a profesionalizar su gestión.
Una actividad que ya tuvo regulación histórica
El corretaje de propiedades no siempre fue una actividad totalmente desregulada. La Biblioteca del Congreso Nacional mantiene disponible el Decreto 1205 de 1944, que aprobó un reglamento para corredores de propiedades y exigía, entre otros requisitos, estar inscrito en un registro especial, acreditar conocimientos y rendir una fianza. (bcn.cl)
Ese antecedente muestra que la idea de regular el corretaje no es nueva. Lo que está en discusión ahora es cómo actualizar las reglas para un mercado inmobiliario mucho más complejo, digitalizado y competitivo.
¿Se prohibirá el corretaje inmobiliario?
La pregunta que más inquieta al rubro es si el corretaje quedará restringido o si muchas personas quedarán fuera de la actividad.
La respuesta corta es: no se trata de una prohibición general, sino de una regulación que busca establecer requisitos para ejercer formalmente como corredor de propiedades.
El punto clave está en que, si la norma se aprueba en los términos propuestos, quienes quieran prestar servicios de corretaje deberían inscribirse en el registro correspondiente y cumplir los requisitos fijados por la ley y su reglamento.
En esa línea, la iniciativa también reserva el uso de la expresión “corredor de propiedades” para quienes estén inscritos en el registro. Esto podría afectar especialmente a personas que hoy operan de manera informal o sin formación específica en el rubro.

Qué deben mirar los emprendedores
Para quienes trabajan o quieren entrar al rubro inmobiliario, el mensaje es claro: conviene empezar a profesionalizarse antes de que la ley avance.
Eso implica ordenar contratos, capacitarse en normativa inmobiliaria, revisar obligaciones tributarias, conocer la Ley del Consumidor, transparentar comisiones, documentar gestiones y evitar prácticas informales que puedan generar conflictos con clientes.
Si el proyecto prospera, el corretaje inmobiliario podría pasar de ser una actividad de entrada relativamente abierta a un rubro con mayores exigencias de idoneidad, registro y responsabilidad.
Para algunos emprendedores será una barrera. Para otros, una oportunidad de diferenciarse en un mercado donde la confianza puede valer tanto como la comisión.