El presidente del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, cuestionó el nuevo diseño ministerial aplicado por el gobierno de José Antonio Kast tras su primer cambio de gabinete, marcado por la salida de Mara Sedini de la vocería y de Trinidad Steinert del Ministerio de Seguridad.
Según recogió El Dínamo, Kaiser abordó el ajuste durante una transmisión en vivo en su canal de YouTube, donde fue consultado por la reorganización del gabinete. El nuevo esquema dejó a Claudio Alvarado como biministro del Interior y la Secretaría General de Gobierno, mientras Louis de Grange quedó a cargo de Transportes y Obras Públicas.
Ante ese diseño, Kaiser fue directo: “No me convence”. El dirigente sostuvo que el esquema elegido por La Moneda no coincide con la fórmula que él habría propuesto para ordenar el gabinete.
Crítica al nuevo diseño ministerial
La crítica de Kaiser apunta al corazón del ajuste realizado por Kast: la concentración de funciones en ministros que ahora deberán asumir dos carteras estratégicas al mismo tiempo.
Tras el cambio de gabinete, Alvarado quedó a cargo de Interior y Segegob, dos áreas clave para la coordinación política y comunicacional del Ejecutivo. En paralelo, De Grange sumó Obras Públicas a su rol en Transportes, concentrando materias de infraestructura, conectividad y movilidad.
Para Kaiser, el problema está en la estructura de mando. El líder libertario planteó que su propuesta habría sido entregar áreas completas de gestión a los partidos, evitando que una misma cartera quede dividida entre ministros, subsecretarios y equipos de distintas sensibilidades políticas.
En esa lectura, el rediseño ministerial no necesariamente resolvería los problemas de coordinación que venía enfrentando el Ejecutivo, especialmente en comunicación política y seguridad.
Defensa a Mara Sedini
Aunque su principal cuestionamiento apuntó al diseño del gabinete, Kaiser también defendió a la exvocera Mara Sedini, una de las figuras más criticadas durante las primeras semanas de gobierno.
El dirigente sostuvo que Sedini “se había estabilizado” en el cargo antes de su salida, frase que contrasta con las críticas que recibió por el manejo comunicacional del Ejecutivo.
Kaiser ya había salido antes en defensa de la exministra. A comienzos de mayo, afirmó que detrás del interés por reemplazarla podían existir disputas internas y sectores que buscaban debilitar la comunicación ideológica del Gobierno, según consignó La Cuarta.
Seguridad también bajo observación
Kaiser también abordó la salida de Trinidad Steinert del Ministerio de Seguridad. A su juicio, parte de los cuestionamientos hacia la exministra fueron “mucha cháchara” y “mucho ruido”.
Sin embargo, el dirigente sí apuntó a un problema más profundo dentro del Gobierno: la falta de claridad conceptual respecto de la agenda de seguridad. Según su análisis, durante la campaña presidencial de Kast no habría estado completamente definido qué se quería hacer en esa materia.
Ese punto resulta relevante porque Seguridad fue una de las principales banderas de campaña del actual gobierno y una de las áreas más presionadas durante sus primeros meses.
Un flanco desde la derecha
Las declaraciones de Kaiser abren un flanco incómodo para La Moneda, porque no provienen desde la oposición, sino desde un dirigente ubicado en el mismo campo político de derecha.
El primer cambio de gabinete buscó dar una señal de control luego de semanas de cuestionamientos al funcionamiento comunicacional del Gobierno y a la conducción en seguridad. Sin embargo, la posición de Kaiser muestra que dentro del propio sector existen dudas sobre si el esquema de biministros ayudará realmente a ordenar la gestión.
La crítica instala una pregunta política de fondo: si concentrar ministerios en figuras fuertes permitirá mejorar la coordinación interna o si, por el contrario, puede aumentar la carga sobre carteras ya estratégicas para el Ejecutivo.