El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, realizó un balance tras la aprobación en general del Plan de Reconstrucción Nacional en la Cámara de Diputados, una de las principales apuestas económicas del gobierno del Presidente José Antonio Kast.
En entrevista con Ex-Ante, el secretario de Estado sostuvo que la clave del avance legislativo estuvo en la cohesión del oficialismo y en la posibilidad de aprovechar la fragmentación política de otros sectores para construir mayorías. “Es en la fragmentación política donde hay mucho espacio”, señaló Quiroz, aludiendo a partidos y sensibilidades como el PDG, Demócratas y el PPD.
El proyecto, que ahora deberá continuar su discusión en el Senado, forma parte del paquete económico con el que La Moneda busca reactivar la inversión, mejorar el crecimiento y enfrentar lo que el gobierno ha descrito como una compleja situación fiscal heredada. La iniciativa fue aprobada en general por la Cámara con 90 votos a favor, 59 en contra y una abstención, y contempla medidas tributarias, laborales, habitacionales y de inversión.
La apuesta de Hacienda
En la entrevista, Quiroz planteó que el gobierno logró ordenar a su coalición en torno al proyecto, lo que, a su juicio, abrió una “compuerta” para conversar con otros actores políticos. El ministro defendió que el avance legislativo no se explica solo por los votos oficialistas, sino también por la disposición de parlamentarios de centro y sectores opositores a negociar algunos puntos.
La lectura de Hacienda apunta a un escenario donde el Ejecutivo deberá seguir buscando acuerdos, especialmente en el Senado, donde la correlación de fuerzas obliga al gobierno a negociar. El avance en la Cámara aparece como un primer triunfo legislativo para Kast, pero no garantiza que el texto salga intacto de su siguiente etapa.
Entre las medidas que han marcado la discusión se encuentran la reducción gradual del impuesto corporativo, incentivos a la inversión, normas vinculadas al empleo, beneficios habitacionales y cambios tributarios orientados a grandes proyectos. El debate también ha incluido críticas de la oposición, que acusa al Ejecutivo de impulsar una agenda ideológica y regresiva, mientras el oficialismo defiende la reforma como una herramienta para sacar al país del bajo crecimiento.

Un proyecto clave para el gobierno de Kast
La entrevista ocurre en una semana especialmente intensa para el Ejecutivo. La aprobación de la megarreforma en la Cámara coincidió con el primer cambio de gabinete del gobierno, marcado por la salida de Mara Sedini y Trinidad Steinert, y el fortalecimiento de figuras como Claudio Alvarado, Martín Arrau y Louis de Grange.
En ese contexto, Quiroz aparece como una figura central del diseño económico de La Moneda. La reforma no solo busca mostrar capacidad legislativa, sino también instalar un relato de orden fiscal, reactivación y crecimiento, en línea con las prioridades del gobierno.
Ex-Ante también consignó que el ministro ve esta reforma como parte de un programa económico más amplio y no como una medida aislada. La idea de Hacienda es que el Plan de Reconstrucción Nacional funcione como una primera base para destrabar inversión y ordenar las cuentas públicas.
El desafío del Senado
El siguiente paso será la discusión en el Senado, donde el gobierno enfrentará una negociación más exigente. La fragmentación que Quiroz ve como oportunidad también puede convertirse en riesgo, porque obliga a ajustar indicaciones, ceder en puntos sensibles y sostener acuerdos con sectores que no forman parte del oficialismo.
Para La Moneda, el resultado será clave: si logra avanzar, el gobierno podrá exhibir su primera gran victoria legislativa en materia económica. Si el proyecto se traba o se modifica en exceso, la apuesta de reconstrucción económica podría perder fuerza política en sus primeros meses.
Por ahora, Hacienda busca instalar una señal: el gobierno cree que, con una coalición ordenada y una oposición dividida, todavía hay espacio para aprobar reformas de gran escala en un Congreso fragmentado.
Ministerio de Hacienda.