China informó un nuevo hito en investigación polar tras completar una perforación de 3.413 metros en la Antártica Oriental, en el área del lago subglacial Qilin, utilizando un sistema de perforación con agua caliente. Según Xinhua, la operación fue realizada por la 42ª expedición antártica china y superó el récord internacional previo de 2.540 metros para este tipo de técnica en regiones polares.
La perforación fue completada el 5 de febrero de 2026 y presentada por Beijing como un avance científico destinado a abrir nuevas posibilidades de estudio bajo la capa de hielo antártica. De acuerdo con medios estatales chinos, el sistema permitiría acceder a entornos aislados durante largos periodos para analizar agua, sedimentos, evolución biológica, cambios ambientales y dinámica de las capas de hielo.
Sin embargo, el hito no ocurre en un vacío. La presencia de China en la Antártica ha crecido durante los últimos años, con nuevas estaciones, expediciones de gran escala y capacidades tecnológicas cada vez más sofisticadas. Reuters informó en 2024 que China puso en marcha su primera estación de monitoreo atmosférico en la Antártica, mientras ampliaba su presencia científica en una región donde las grandes potencias observan con atención el valor estratégico del continente.
Centros de análisis internacionales han advertido que el aumento de capacidades chinas en la Antártica puede tener lecturas más amplias que la investigación científica. CSIS ha señalado que la instalación de tecnologías de doble uso, como equipamiento vinculado al sistema BeiDou en estaciones antárticas, genera preocupaciones de seguridad, aunque formalmente se presenten como herramientas científicas o meteorológicas.
En esa misma línea, RAND ha planteado que la estación Qinling podría funcionar como un nodo adicional dentro de la red BeiDou, con potencial para monitorear comunicaciones o reforzar capacidades de posicionamiento, lo que muestra cómo la frontera entre investigación científica y utilidad estratégica puede ser difusa en la Antártica.
El caso también ha reactivado preguntas sobre los límites del Tratado Antártico. El continente está protegido por el Protocolo de Madrid, que declara a la Antártica como una reserva natural dedicada a la paz y la ciencia. Su artículo 7 prohíbe cualquier actividad relacionada con recursos minerales, salvo investigación científica.
Por eso, aunque publicaciones en redes sociales han vinculado la perforación con posibles reservas de petróleo o gas, no hay evidencia pública de que esta operación específica tenga fines extractivos. Además, la explotación minera en la Antártica está prohibida.
La perforación china sobre el lago Qilin en el plano científico representa un avance técnico relevante para estudiar ambientes subglaciales extremos. En el plano geopolítico, confirma que China está fortaleciendo su presencia en una zona regulada por acuerdos internacionales, pero cada vez más observada por su valor ambiental, tecnológico y estratégico.
El desafío para la comunidad internacional será asegurar que este tipo de investigaciones se mantengan dentro de los marcos del Tratado Antártico, con transparencia, cooperación científica y resguardo ambiental.
Imagen editada con Inteligencia Artificial. El Carrerino 2026.