El Senado aprobó en general el proyecto que busca tipificar como delito el ingreso clandestino al territorio nacional, una iniciativa que modifica la Ley 21.325 de Migración y Extranjería y que se encuentra en segundo trámite constitucional.
La propuesta fue respaldada en la Sala por 24 votos a favor y 20 en contra de senadores de oposición, según informó el Senado. Tras la votación, se acordó abrir un plazo para presentar indicaciones hasta el jueves 28 de mayo al mediodía, por lo que el texto aún debe continuar su discusión legislativa.
El proyecto corresponde al boletín 15261-25 y fue ingresado originalmente el 5 de agosto de 2022 como moción en la Cámara de Diputadas y Diputados. Su objetivo es modificar la Ley de Migración y Extranjería para incorporar sanciones penales frente al ingreso clandestino al país.
De acuerdo con información del Senado, la iniciativa apunta a sancionar a quienes ingresen al territorio nacional por pasos no habilitados o eludiendo el control migratorio. Durante su tramitación se ha discutido la aplicación de penas de presidio menor en su grado mínimo, además de reglas diferenciadas para casos específicos.
El Ministerio del Interior valoró la aprobación en general del proyecto. En una publicación oficial, la cartera señaló que la votación representa un avance en la tramitación legislativa de una iniciativa que busca convertir el ingreso por pasos no habilitados en delito penal.
Sin embargo, la discusión no ha estado exenta de cuestionamientos. Antes de llegar a la Sala, la Comisión de Gobierno del Senado había despachado el proyecto con informe negativo, por tres votos en contra y dos a favor, lo que reflejaba diferencias entre los parlamentarios respecto de su contenido y efectos.
Además, en la tramitación reciente surgieron dudas jurídicas sobre la calificación del proyecto. Según informó el propio Senado, la Comisión de Gobierno escuchó a abogados constitucionalistas y se discutió si la iniciativa debía tramitarse como ley simple o como Ley Orgánica Constitucional.
El debate se instala en medio de una agenda marcada por seguridad, control fronterizo y migración irregular. Para sus impulsores, la iniciativa busca entregar más herramientas al Estado frente al ingreso por pasos no habilitados. Para sus críticos, en cambio, la criminalización puede abrir dudas sobre efectividad, sobrecarga del sistema penal y eventuales efectos sobre personas migrantes en situación de vulnerabilidad.
La aprobación en general no significa que el proyecto ya sea ley. Ahora viene una nueva etapa legislativa: la presentación de indicaciones, la discusión en particular y eventuales modificaciones antes de que la iniciativa pueda avanzar hacia su despacho definitivo.
Imagen referencial. Foto: Senado TV.