El ministro de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Francisco Undurraga, defendió los ajustes presupuestarios aplicados a la cartera, luego de la controversia generada por el oficio ingresado a Contraloría con modificaciones por más de $51 mil millones.
En entrevista con Culto de La Tercera, el secretario de Estado sostuvo que la disminución final no necesariamente llegará a ese monto completo, debido a que parte de los recursos corresponden al proyecto de ampliación del Centro Cultural Gabriela Mistral, GAM. Según explicó, dentro de los $51 mil millones figuran cerca de $20 mil millones asociados al GAM, por lo que la reducción efectiva quedaría en torno a $31 mil millones, antes de eventuales reasignaciones.
“No es que la Subsecretaría de Cultura o el Ministerio de las Culturas vaya a disminuir sus recursos en $51.000 millones, sino que en una cifra bastante menor que aquella”, afirmó Undurraga, en la entrevista publicada por La Tercera.
La controversia comenzó luego de que Hacienda ingresara a la Contraloría un oficio con modificaciones al presupuesto 2026 del Ministerio de las Culturas. De acuerdo con The Clinic, el ajuste totaliza $51.750 millones, cerca del 10% del presupuesto aprobado para este año. El mayor recorte se concentraría en la Subsecretaría de las Culturas y las Artes, con $36.267 millones, seguida por el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, con $15.382 millones.
BioBioChile también detalló que entre los programas que perderían la totalidad de sus recursos figuran el Financiamiento de Infraestructura Cultural, el Programa Somos Barrio y los fondos destinados a la Corporación Cultural Artistas del Acero. Además, reportó disminuciones en fondos culturales, traspasos a gobiernos regionales, el Pase Cultural y aportes a centros culturales.
Undurraga ha preferido hablar de “ajustes” antes que de “recortes”. En la entrevista, sostuvo que el ministerio debe ser parte de la solución ante la situación fiscal del Estado y defendió la necesidad de revisar la eficiencia del gasto público. También señaló que parte de las decisiones fueron conversadas con la Dirección de Presupuestos y que se trata de un presupuesto heredado por la actual administración.
El debate se suma a otra tensión reciente: la suspensión de la segunda etapa del GAM. El ministro explicó que, una vez liquidado ese contrato, los saldos podrían quedar disponibles para reasignaciones en algunos programas afectados.