El relleno sanitario Santa Marta, ubicado en la comuna de Talagante, volvió a quedar en el centro de la discusión ambiental luego de que un análisis difundido por el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA/UNEP) advirtiera que un relleno en Chile figura entre las mayores fuentes de metano detectadas por satélite a nivel mundial. El organismo no identifica en ese artículo el nombre del recinto, pero el dato volvió a reactivar el debate local sobre el impacto del manejo de residuos en la zona.
En Chile, la conexión con Talagante fue desarrollada por Radio Universidad de Chile, que informó que tres rellenos sanitarios chilenos entraron al top 10 global de mayores emisiones de metano detectadas, entre ellos el de Talagante, ubicado en el 6° lugar con una tasa estimada de 5,2 toneladas métricas por hora. El mismo reporte menciona además a rellenos en Tiltil y Penco dentro del mismo ranking.
El metano es uno de los gases de efecto invernadero más relevantes en el calentamiento global de corto plazo. El PNUMA explicó que los satélites están permitiendo identificar grandes focos de emisiones en distintas partes del mundo y advirtió que actuar sobre este gas puede generar beneficios climáticos rápidos. Entre las fuentes observadas aparecen vertederos, pozos petroleros y minas de carbón.
La alerta internacional encuentra eco en un historial ambiental que en Talagante sigue muy presente. En 2018, el entonces Tribunal Ambiental de Santiago acogió una demanda por reparación de daño ambiental contra Consorcio Santa Marta S.A., concluyendo que el relleno causó daño ambiental al componente agua a raíz del colapso de masa e incendio de enero de 2016. El fallo estableció que hubo acciones u omisiones atribuibles a la operación del relleno que incidieron en el derrumbe y en la afectación significativa del medio ambiente.
El propio tribunal resume que el 15 de enero de 2016 ocurrió un deslizamiento de residuos y que el 18 de enero se inició un incendio en la masa expuesta, hechos que derivaron en acciones judiciales impulsadas también por vecinos de Talagante y otros sectores cercanos.
Con esos antecedentes, el nuevo foco sobre las emisiones de metano no aparece como un episodio aislado, sino como parte de una discusión más amplia sobre los impactos territoriales, sanitarios y climáticos asociados a la disposición final de residuos en la Región Metropolitana. Lo que hoy muestran los reportes internacionales no reemplaza la fiscalización local, pero sí vuelve a poner presión sobre un recinto que ya arrastra controversias ambientales conocidas.
Más allá del ranking, el tema reabre una pregunta de fondo para comunas como Talagante: cómo se distribuyen los costos ambientales del manejo de residuos de la capital y qué tan preparados están los territorios para enfrentar sus consecuencias. Esa es una inferencia periodística razonable a partir del peso de Talagante en el ranking, del historial judicial del relleno y del rol que UNEP atribuye a los vertederos en las emisiones de metano.
Imagen editada con Inteligencia Artificial. El Carrerino 2026.