Bajo un ambiente de profunda devoción y alegría comunitaria, la comuna de El Monte vivió este domingo 12 de abril una nueva edición de la Fiesta de Cuasimodo. La tradicional “corrida”, que busca llevar la comunión a los enfermos y ancianos que no pudieron asistir a la iglesia durante la Semana Santa, congregó a cientos de jinetes, ciclistas y vehículos que escoltaron al Santísimo Sacramento por los diversos rincones de la zona.
Un Inicio de Alba y Oración
La jornada comenzó temprano, a las 07:00 horas, con la Misa de Envío en la histórica Parroquia San Francisco de Asís. Bajo el blanco campanario del templo, los cuasimodistas recibieron la bendición antes de iniciar el extenso recorrido. A las 08:30 horas, la caravana de fe inició su salida, tiñendo las calles con los clásicos colores blanco y amarillo.
El Corazón de la Comuna Engalanado
El recorrido no solo fue un acto religioso, sino un despliegue de identidad local. Las fachadas de las casas coloniales, como las ubicadas en el casco antiguo, lucieron flores de papel y adornos artesanales. Un punto destacado fue el Colegio Emelina Urrutia, donde desde su balcón colgaba un lienzo con el grito que marcó la jornada: “¡Viva Cristo Rey!”, rodeado de globos y cintas que saludaban el paso de la procesión.
Voces de la Tradición: “Un compromiso de vida”
La diversidad de los participantes fue una de las características más notables de este 2026. Entre la multitud destacaron:
- Jinetes y Huasos: Montados en caballos cuidadosamente ornamentados con gualdrapas amarillas y flecos multicolores, portando banderas chilenas y del Vaticano.
- Ciclistas con Historia: Familias enteras en bicicletas adornadas con grandes arcos de flores. Algunos participantes, en un gesto de emotividad, portaron fotografías de seres queridos fallecidos en sus pecheras, llevando su memoria en esta “corrida por la vida”.
- Cruces y Símbolos: Impresionantes estructuras, como cruces metálicas adornadas con cintas y flores, encabezaron grupos de ciclistas, demostrando el ingenio y la dedicación de los montinos.
Misión Cumplida: “Correr la suerte” por los enfermos
El trayecto abarcó ejes principales como Independencia, Av. Los Libertadores, Benavente y Paula Verdugo, además de sectores rurales y villas como San Miguel, El Paico, Villa Los Párrocos y la Plaza de los Porotos. En cada lugar, los vecinos salieron a sus puertas para recibir la bendición en un ambiente de respeto y emoción.
“Para nosotros no es solo un paseo, es un compromiso que heredamos de nuestros abuelos. Correr la suerte por el Señor es nuestra forma de decir que los enfermos no están solos”, comentó uno de los jinetes durante el trayecto por la calle Manuel Rodríguez.
Cierre en Comunidad
La actividad concluyó alrededor de las 17:30 horas con la llegada a la Plaza Independencia, punto de encuentro donde cientos de familias se reunieron para recibir a los cansados pero satisfechos participantes. Con banderas al viento y el sonido de las campanas, la comunidad montina reafirmó su compromiso con sus raíces, asegurando que esta tradición sigue más viva que nunca en el “corazón de la provincia”.